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Las iglesias de Apocalipsis: Filadelfia y la fuerza escasa

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Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Apocalipsis 3:8

La ciudad de Filadelfia estaba situada en una zona de gran actividad sísmica, no eran sismos fuertes sino muy repetidos, lo que perjudicaba las viviendas y tenía a los habitantes en constante alerta. Era tal la situación que muchos se habían ido a vivir a las afueras, ya que existía el peligro, en la ciudad, de que una pared cayera de pronto. Los que se animaban a vivir dentro sabían del valor de tener una puerta abierta de escape, en estos casos.

En esta carta una de las cosas que Cristo dice de sí mismo es que es el que es verdadero, esta palabra, en el original representa la idea de lo que es real. Él es la realidad. Estando en Cristo, vivimos en Su realidad, que es opuesta a la que perciben nuestros sentidos físicos.

A esta iglesia se le ofrece una puerta abierta, lo cual es una invitación a cruzarla. Los de Filadelfia conocían el valor de una puerta abierta que les permitiera salvar la vida. Cristo les ofrecía la puerta para pasar a Su realidad, del lado natural de esa puerta, ellos tenían pocas fuerzas, del otro lado tenían fuerzas de búfalo; del lado natural los judíos los amedrentaban y hostigaban, del otro lado esa gente estaba de rodillas, sin poder ni autoridad sobre los cristianos fieles; del lado natural hay prueba y tribulación, pasando la puerta está la protección del Padre.

La puerta está abierta para los siervos fieles, para los hijos. Para que no tengan que vivir en la irrealidad de este mundo sino en lo verdadero, en la realidad del reino de Dios, donde toda necesidad está cubierta en Él: allí somos sabios, fuertes, enriquecidos…

Parte de la promesa que se hace a esta iglesia es:

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí… Apocalipsis 3:12a

La persona que ha logrado, con las escasas fuerzas que tenía, trasponer esa puerta y comenzar a vivir en la realidad celestial, es inamovible y puede sostener el peso de la edificación del Reino en el lugar que Cristo le asigne.

Para los postreros tiempos se necesitan cristianos que vivan la REALIDAD de Cristo, que venzan el sistema de esa manera.

¿Serás uno de ellos?

Las iglesias de Apocalipsis: Tiatira y el pecado de la tolerancia

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Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Apocalipsis 2:20

La carta a la iglesia a Tiatira es la más larga de las siete y la más enigmática, por causa del poco conocimiento que tenemos, en la actualidad, acerca de la ciudad, la iglesia y de la identidad de la persona nombrada como Jezabel.

Como vimos en las entradas anteriores de este blog, nos estamos centrando en las correcciones que se les hace a las iglesias, ya que entrar en un estudio profundo de todos los componentes de cada carta sería muy extenso. En el caso particular de Tiatira, son muchos los puntos a favor de esta congregación:

Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. Apocalipsis 2:19

Al leer este versículo vemos una iglesia vibrante, llena de servicio, de obras buenas, pero…

Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Apocalipsis 2:20

El cuadro rebosante de salud se empaña. Hagamos una analogía con la salud física, si vamos al chequeo médico y nos dicen: «sus pulmones, su hígado, riñones, corazón, sistema vascular y digestivo están muy sanos, solo tenemos un problema, Ud. tiene un tumor maligno en el cerebro, que pone en riesgo su vida».

Hasta que leemos el versículo veinte, todo parece perfecto en la iglesia. Lo que Dios tenía contra Tiatira era poco, pero era grave. Vemos en iglesias anteriores como Éfeso y Pérgamo que el tema de las doctrinas corruptas era común; hubo, hay y habrá un intento del enemigo de infiltrarse y debilitar la iglesia desde adentro.

¿Por qué es particularmente peligroso aquí, el tema de las falsas doctrinas? En Éfeso la iglesia las odia y combate, en Pérgamo tiene infiltrados a los que retienen estas doctrinas, pero en Tiatira se le ha dado lugar a Jezabel para que las enseñe, usurpando un puesto de autoridad como profetiza. En esta iglesia está institucionalizado el error y el resto de la iglesia lo tolera.

William Barckay traduce el versículo veinte de la siguiente manera: «Pero tengo contra ti que no haces ningún esfuerzo para poner en su debido lugar a esa mujer Jezabel, que se considera profetisa…»

¿Quién es Jezabel y qué enseñaba? Antes que nada consideramos que ese nombre es simbólico, no es probable que ningún judío llamara así a una hija suya, debido al bagaje de perversidad que conllevaba, recordando a la perversa e idólatra esposa del rey Acab. Entonces podemos especular que Jezabel era una persona con la influencia que tuvo la esposa de Acab sobre él y, por consiguiente, sobre el reino. La mencionada en esta carta tiene un rol protagónico en la congregación, se atribuye a ella misma uno de los cinco oficios ministeriales, pretendía hablar de parte de Dios, dando suprema importancia a sus enseñanzas.

No podemos extendernos mucho hablando acerca de Jezabel, porque lo que nos interesa en este caso es la reprensión que se hace a la iglesia: «Tengo contra ti…que toleras..» El pecado que se corrige es el de la tolerancia. En la actualidad se habla mucho de tolerancia, se exige mucho ser tolerante con todos y la intolerancia se mira con muy malos ojos. Cuando alguien opina de manera que otro pueda sentirse ofendido, hasta puede ser castigado por la autoridad civil por intolerante. Lo que Dios está corrigiendo en esta congregación es la permisividad, la pasividad que no le permite esforzarse por poner las cosas en su lugar.

En Tiatira había gremios que regulaban la vida comercial de la ciudad, gremios de trabajadores de la lana, la piel, el lino y el bronce, fabricantes de ropa exterior, tintoreros, alfareros, panaderos y hasta de traficantes de esclavos. Formar parte de esos organismos significaba asistir a comidas rituales en los templos paganos, ya que allí se hacían las reuniones, pero no integrar uno de ellos era un suicidio comercial. Aparentemente, Jezabel proponía llegar a un acuerdo con los principios del mundo en interés del comercio y el negocio, manteniendo, sin duda, que el Espíritu Santo podía guardarlos de todo mal. Muchos habrían sido contaminados con la enseñanza pervertida ya que se menciona a los amantes y los hijos de Jezabel.

No pareciera tan grave lo que proponía esta mujer, no sería tan malo comer lo sacrificado a los ídolos si era con el fin de que no hubiera necesidades económicas en la iglesia. Tal vez por eso mismo ellos podían hacer tantas obras de caridad. Pero el que tiene los ojos como llamas de fuego ve lo más profundo, las intenciones del corazón. No hay amistad entre Dios y los demonios, no hay comunión entre los hijos del Padre y las tinieblas. Todo lo que es a medias bueno, es definitivamente malo, esa es la tolerancia que tenía la iglesia y por la que fue exhortada.

El «nos es tan malo», no debería existir en nuestro lenguaje. Para mantenernos en pie en una sociedad con tanta mezcla es necesario ajustarnos a la santidad.

…y el que es santo, santifíquese todavía. Apocalipsis 22:11

No estamos hablando del hermano que practica algunas cosas porque todavía no tuvo convicción de pecado o no ha alcanzado madurez. Aquí hablamos de la enseñanza dentro de la misma congregación. Tal vez para no parecer tan religiosos, o tan estrictos, o para que la gente no se vaya de la iglesia, se permiten enseñanzas que apoyan que se puede practicar lo no tan bueno.

Es tiempo de esforzarnos en la santidad, de ajustarnos más que nunca a la voluntad de Padre, más allá de los «beneficios» que nos pueda dar el mundo.

Las iglesias de Apocalipsis: Esmirna y el temor a sufrir

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No te asustes por los sufrimientos que vienen. Escucha, el diablo va a meter a algunos de ustedes en la cárcel para ponerlos a prueba. Van a sufrir durante diez días, pero sigue firme en tu fe, incluso si tienes que morir. Si no renuncias a tu fe, yo te premiaré con la vida eterna. Apocalipsis 2:10 PDT

Hay una idea dando vueltas, aun entre los cristianos, de que los hijos de Dios tenemos asegurada una vida terrenal de felicidad, satisfacción, libre de dolores. Pero eso jamás fue prometido por Dios, al  contrario:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Juan 16:33

Jesús nos advirtió acerca del sufrimiento, pero juntamente con esto nos dice que miremos su ejemplo: Él ha vencido a ese mundo que nos causa aflicción.

El dolor es parte de la vida, en algún momento perderemos algo o alguien, tendremos algún tipo de frustración, seremos incomprendidos o malentendidos, nos atacarán, herirán o despreciarán. Y eso también fue anticipado por Jesús 

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. Mateo 5:11-12

No estamos haciendo una apología del masoquismo. No decimos que debemos autoflagelarnos, esa no es la idea del sufrimiento cristiano. 

Hay dos grandes causas de sufrimiento: 

1- El que es causado por el propio pecado del hombre: por ejemplo un hombre engaña a su esposa y por ese acto de adulterio la familia se disuelve trayendo sufrimiento al adúltero, a la esposa engañada, a los hijos y aún a los cónyuges e hijos de los hijos porque hubo un mal modelo de padre y de familia. Todo ese sufrimiento es causado por el hombre. 

2- El sufrimiento por seguir, servir y obedecer a Cristo: por ejemplo la pérdida de trabajo por no querer hacer las cosas deshonestas que se piden en ese lugar.

El sufrimiento es inevitable, porque nadamos contra la corriente del mundo y es inevitable el choque. Pero cada choque nos hace más fuertes, más sabios, más maduros. Cada prueba por la que pasamos es una oportunidad de conocer más a nuestro Padre, de crecer en fe viéndole actuar en nuestro favor.

La iglesia primitiva sabía esto, no encontramos registros de personas desilusionadas por haber sido defraudada por Dios. Ellos sabían, desde el primer momento que volverse cristianos los haría vulnerables a la ira del imperio, aun así la iglesia no dejaba de crecer. 

El consejo que se da a Esmirna no es a no sufrir, sino a no temer el padecimiento . En la medida en la que estemos preparados será más fácil sobrellevar el dolor. 

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, 1 Pedro 4:12

Pensemos en nuestra vida como una carrera de maratón, si nos preparamos para correr cuarenta kilómetros y luego se nos pide hacer una carrera de doce, tendremos resistencia de sobra. Pero si entrenamos para correr dos, no completararenos los doce. De la misma manera, si nos preparamos para entregarlo absolutamente todo por Cristo no sufriremos tanto al perder algo, porque en nuestro corazón ya lo habíamos sacrificado en el altar. 

El temor tiene su raíz en el pensamiento de que algo malo va a acontecer y no tendré las herramientas para impedirlo o superarlo. Pero quiero darte una buena noticia: no importa lo malo que vaya a suceder, tienes LA herramienta para superarlo, tu Padre está contigo. Y eso es más que suficiente. 

No nos refugiamos en nuestra propia fortaleza o sabiduría. Nos refugiamos en nuestro Lugar Seguro, en nuestra Torre Fuerte, nos cobijamos bajo sus alas y nos dejamos abrazar por el Consolador. 

Apologética siglo XXI: matrimonio. divorcio y recasamiento II

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En la época de Jesús el divorcio era algo muy común, tanto como ahora. Dentro de la sociedad judía un hombre podía repudiar a su mujer por cosas tan vanas como quemar la comida, en el Imperio romano no era mejor, había mucha facilidad para obtener un divorcio.
Los judíos se amparaban en la ley, ya que la misma decía:


Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Deuteronomio 24:1


La ley de Moisés hablaba de encontrar algo indecente, pero había escuelas rabínicas que hacían de esta salvedad una regla muy laxa y permisiva. Por esa razón en Mateo 19 le preguntan sobre el divorcio:


Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. Mateo 19:3-8

Hay mucho debate sobre los versículos que siguen, sobre el tema de “a causa de fornicación” y lo que eso significa. Pero lo central aquí es, en primer lugar, el deseo de Dios: que el hombre y la mujer se conviertan en uno, una unidad indivisible y a eso es lo que los lleva Jesús en primera instancia. Entonces ellos insisten (porque en realidad quieren oír lo que ellos desean) en que Moisés legisló el divorcio y la contestación de Jesús es muy fuerte: “por la dureza de vuestro corazón”. La razón de permitir el divorcio fue la dureza del corazón del hombre y no el deseo original de Dios

Como hijos de Dios, nuestro placer debe ser hacer lo que Él desea. Y Él nos dice que lo que unió, no lo separe el hombre. Esas palabras deberían ser más que suficientes para luchar con todas nuestras fuerzas, y cuando estas falten en lo natural, con el amor sobrenatural que fluye de la Fuente del amor. Solo la dureza de nuestros corazones nos hace considerar la posibilidad del divorcio.

¿Y qué sucede con las personas que viven violencia doméstica u otras cosas terribles? En ese caso es mejor no ser dogmáticos, pero sí recordar que lo que nosotros no podemos cambiar, Cristo puede hacerlo. En lo natural, diríamos que huya de esa relación, pero no somos naturales y creemos en la manifestación sobrenatural de Dios en nuestras familias, en la restauración y en que su voz nos guía a lo mejor. Para eso también está el cuerpo de Cristo, que puede ayudar, guiar y contener.

ANTES DE SEGUIR, medita en lo siguiente

  1. ¿Deshice la maleta al casarme o, íntimamente, considero la posibilidad de darle un fin a la pareja?
  2. ¿He tenido pensamientos de divorcio? Los motivos, ¿son cosas que Dios no puede revertir?
  3. ¿Cuánto tiempo dedico a guardar, en el Espíritu, mi matrimonio?
    Consejo personal: hermano/a amado/a, te ruego que, si cruzó por tu mente la idea de divorcio:
    a) Renuncies a ello, le pidas perdón al Padre por considerar algo que Él no considera.
    b) Busques la comunión con tu cónyuge y traten de restaurar el amor.
    c) Que lo expreses, busca un hermano/a maduro que te ayude en esto, confiesa tus pensamientos, poner en palabras nuestros pensamientos, nos ayuda.
    d) Cuando medites, haz el ejercicio de NO pensar en lo que tu pareja necesita cambiar, sino de preguntarle al Padre qué puedes hacer tú en esta situación. Buscar qué tienes tú para aportar es mucho más productivo que llenarte de amargura por lo que la otra persona todavía no cambia.
    Por último, ¿considerarías hacer algo que Dios odia?
    «Yo aborrezco el divorcio —dice el Señor, Dios de Israel—, y al que cubre de violencia sus vestiduras», dice el Señor Todopoderoso. Así que cuídense en su espíritu, y no sean traicioneros. Malaquías 2:16 NVI

Nuevo matrimonio

Dentro de la iglesia hay muchas posturas con respecto a este tema, uno de los debates más comunes es sobre la cláusula de excepción de Mateo 19:

Les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, el que se divorcia de su esposa, y se casa con otra, comete adulterio Mateo 19:9  NVI

Mucho se ha dicho y escrito sobre “en caso de infidelidad conyugal”, o como traduce la RV60 “por causa de fornicación”. Sea cual sea la interpretación, es el único motivo por el que parece que el nuevo matrimonio del cónyuge inocente es permitido. Ahora bien, que sea un permiso no lo convierte en una obligación, ya que, si hubiera infidelidad, siempre tenemos como recursos el perdón y la restauración; la falta de perdón pone en evidencia lo que decía Jesús de la “dureza del corazón”.

Como hay mucho material sobre este tema, en caso de que alguien quisiera estudiar sobre ello, no vamos a profundizar en ello.

Ahora bien, en caso de que el divorcio ya se haya efectuado y que sea irreversible, sería bueno examinar las razones que se dan comúnmente para volver a contraer matrimonio:

  1. Para no estar solo: la percepción de soledad está en el alma, quien vive en el Espíritu sabe nunca está solo, en primer lugar, porque conoce que el Señor está a su lado hasta el fin y en segundo lugar porque puede discernir que habita en familia, la iglesia en la cual el Espíritu nos ha bautizado. Cuando Dios dijo que no era bueno que Adán estuviera solo, no hablaba del sentimiento de soledad, la correcta traducción sería: “no es bueno que sea el único”. Sin dudas hoy ya no somos únicos, sino que vivimos en medio de la multitud de hijos.
  2. Para no tener tentaciones sexuales: las tentaciones van a existir siempre, sea cual sea la condición. Para esto lo que necesitamos es el fruto del Espíritu llamado dominio propio. El deseo sexual es un apetito muy poderoso, pero no lo es tanto como nuestra vida en el Espíritu. Cualquier apetito carnal se puede (y se debe) dominar y poner en sujeción.
  3. Para ser feliz: “en su presencia hay plenitud de gozo” dice el salmista. Si no puedo tener gozo y felicidad en mi situación actual, no es por falta de algo, sino por no saber recrearme en la presencia de Dios en mi vida. Cuando Pablo decía enfáticamente: “¡Regocijaos!”, estaba en la cárcel, no tenía motivos humanos para el gozo, sin embargo, lo desbordaba.
  4. Porque sueño con una familia: es un sueño válido, pero mi sueño mayor es hacer Su voluntad, nunca mis anhelos deben interponerse en el camino de mi obediencia. Hay sacrificios que deben hacerse por amor. Si Abraham pudo estar dispuesto a sacrificar un hijo en el altar, yo puedo ofrecer mis sueños para ser sacrificados, en ese mismo altar.
  5. Porque las exigencias modernas hacen necesario tener dos ingresos para cubrir el presupuesto: ¿Has visto algún justo desamparado? Nuestra provisión no viene de otro lugar que no sean Sus manos generosas. Poner mi expectativa de provisión en algo externo es falta de fe.
  6. Para que mis hijos sepan lo que es tener un padre cristiano: suena muy espiritual, pero tus hijos ya tienen Padre, en la medida que los guíes a que le conozcan, Él se encargará de suplir con creces la falta de un padre humano.

En resumen, leemos que:


Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. Romanos 11:36


Si todo es por y para Él, es válido preguntarnos si el deseo que contraer un segundo matrimonio tiene su fundamento en algo para Dios o en mis propias necesidades, que no estoy dejando que Él supla.
Si eres divorciado/a y estás anhelando volver a casarte, honestamente ¿Cuál es la motivación?


La idea de este artículo no es emitir juicios sobre los que contrajeron segundos matrimonios, el juicio le pertenece al Señor y Él es rico en misericordia, sobre todo cuando hemos cometido pecados en ignorancia.


Quiera Dios mantenerte firme en tu matrimonio, fiel, santo y enfocado en demostrar el amor de Dios a tu cónyuge. Si estás separado, mi oración es que seas lleno de fortaleza, capacidad de perdonar, que tus heridas sean curadas por el bálsamo del cielo, libre de toda amargura y que en Él encuentres tu plenitud.


Estela Ortiz

Apologética Siglo XXI: Matrimonio, divorcio y recasamiento I

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Matrimonio

Cuando leemos la Biblia en nuestro idioma, una de las dificultades que los traductores bíblicos tratan de sortear es la de expresar fielmente lo que se dijo en otro idioma, lejano a nosotros hoy, en tiempo y espacio. Por ejemplo, tenemos un versículo muy conocido:

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla…Hebreos 13:4a

Cuando lo leemos en la versión RVR60 nos puede dar la idea de que es un deseo del autor, pero al comparar con otras versiones descubrimos otra cosa, veamos este mismo versículo traducido desde otra perspectiva:

Tened todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal (BAD) 

Todos deben considerar el matrimonio como algo muy valioso (BLS) 

Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales (DHH) 

Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal (NVI 1999) 

En estas versiones vemos que es un mandato, no una sugerencia. Lo que se ordena es considerar el matrimonio como algo de sumo valor. La palabra que en la RVR60 se traduce como honroso, es la misma que se usa en varias ocasiones, sobre todo en Apocalipsis, para “piedras preciosas”.

Nadie, en su sano juicio, juega con cosas valiosas: por el contrario, las cuida, lo más valioso se guarda celosamente, para resguardarlo. Eso es exactamente lo que nos dice el apóstol con respecto al vínculo matrimonial. De esto podemos sacar algunas premisas:

  1. Quien tiene ese bien tan preciado se debe sentir dichoso y agradecido. Una de las trampas del enemigo es hacernos ver hacia otro lado, considerar como más valioso lo que otro tiene, enfocarnos en lo que falta construir, para que caigamos en el menosprecio de nuestro matrimonio. Cuando la semilla del menosprecio se siembra en nosotros, el infierno ya ganó un territorio importantísimo y está a un paso de vencernos en esa área.
  2. Nos cuidamos de tomar conductas de riesgo con lo valioso que poseemos. A nadie se le ocurriría darle un vehículo nuevo y costoso a su hijo de 10 años para que lo haga rodar por la ruta, en primer lugar, porque valora la vida de su hijo y segundo, porque sabe que no está capacitado para cuidar de ese bien. Nadie osaría darle una joya reliquia familiar para que la niña de dos años juegue adornando a sus muñecas. Sin embargo, hoy hay gente que juega con el gran tesoro que es el vínculo matrimonial de muchas maneras: permitiendo relaciones que no son puras, viendo pornografía, descuidando a su cónyuge y sus necesidades, etc.

El menosprecio por el matrimonio nos pone, como dijimos en un área de vulnerabilidad extrema. El matrimonio hoy está desprestigiado, por eso tantas parejas deciden convivir, para así separarse sin problemas cuando “el amor se acabe”. Pero hay un pensamiento subyacente a esto: “formo pareja, pero tengo las maletas listas para huir cuando fuere necesario”. Eso, lamentablemente, es un pensamiento instalado en la sociedad y afecta también a la iglesia, donde el índice de divorcios es alarmante.

ANTES DE SEGUIR. Si estás casado o en camino de hacerlo medita en esto, pidiéndole al Padre que te ayude a verte claramente:

  1. ¿Considero mi matrimonio como algo sumamente valioso? Si encuentras el más mínimo signo de menosprecio pide perdón, revierte eso con gratitud, trayendo a la memoria todas las bendiciones que te ha traído.
  2. ¿Estoy poniendo en riesgo mi matrimonio, de alguna manera? Deja que sea el Espíritu el que te conteste esta pregunta, permítele transformarte y apártate de la conducta de riesgo.
  3. Si es necesario, busca ayuda en el cuerpo. ¡No pierdas tu tesoro!

UNA DE LAS TRAMPAS EN LA QUE PODEMOS CAER EN UNA CRISIS MATRIMONIAL ES MIRAR AL OTRO Y ENUMERAR LOS CAMBIOS QUE DEBERÍA HACER PARA RESTAURAR LA RELACIÓN. ¿Por qué es una trampa? Porque todo lo que esté fuera de nuestro alcance solo nos trae frustración y ansiedad, podemos caer en la manipulación, la violencia y muchas otras cosas. En una crisis mi pregunta debe ser: ¿Qué puedo aportar yo para solucionar? Y tal vez pienses que ya has perdonado mucho, soportado mucho, concedido mucho. Pero ¿acaso eso no es lo que hace Cristo con nosotros cada día? ¿Dónde queda el “sed imitadores de Cristo”, si no lo puedo aplicar a mi propia vida íntima, al vínculo más importante que tengo sobre la tierra?

Estela Ortiz

Continuaremos con este tema la siguiente semana, hablaremos sobre divorcio y nuevo casamiento.

Apologética siglo XXI: Cristianismo y política

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La utilización de la palabra política se hizo popular gracias a Aristóteles, quien escribió una obra justamente titulada “Política”, el término hace referencia a las polis griegas, que eran las ciudades estado que componían la Grecia antigua.

Según la RAE se define como: actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos. Otros diccionarios dicen: ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados. Actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la sociedad o a un país.

Me permití marcar en negrita algunas palabras del párrafo anterior para poder entender mejor nuestro lugar como cristianos, en este tema. La política está relacionada al gobierno, al orden, a la organización. Cuando nos ponemos a reflexionar en todo el contexto bíblico eso es lo que el Padre nos ha encomendado desde el Edén. Dios nos puso como administradores, por eso se dice que somos ministros, Pedro nos nombra como un reino de sacerdotes, Pablo dice que se nos ha investido de poder y autoridad, Juan nos dejó una frase impactante:

y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Apocalipsis 5:10

Si vemos todo lo anterior podemos decir que el cristiano es un ser político en el amplio sentido de la palabra, porque nuestra responsabilidad es el reino de Dios en la tierra.

Dentro de la iglesia hay diferentes posiciones sobre el tema. Están los que dicen: “no me interesa la política, hay mucha corrupción en ella”. Están los que opinan: “Es necesario que nos involucremos en política y tomemos un lugar protagónico en ella”. Y están los que no se deciden por lo uno ni por lo otro. Por esa razón vamos a tratar de analizar qué dice la Palabra al respecto.

Hemos sido comisionados para gobernar

El diseño original es que la humanidad, creada a imagen y semejanza del Creador, gobierne:

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree…Génesis 1:26

El ser humano ha sido dotado de poder desde el nacimiento mismo de la iglesia:

pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…Hechos 1:8

El poder y la autoridad están íntimamente relacionados, quien tiene lo uno tiene o puede tomar lo otro.

Cuando hablamos de volver al diseño original, esta comisión de gobierno debe ser retomada. Hay una responsabilidad delegada que es necesario volver a asumir, esto lo sabe la misma naturaleza:

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Romanos 8:19

Un cristiano que no asume una posición de gobierno es uno al que no se le ha revelado su posición de hijo.

Pero ¿De qué tipo de gobierno hablamos? ¿Qué significa poder? La confusión surge cuando la autoridad y el poder que tenemos lo llevamos al plano natural y queremos «gobernar» a la manera de los hombres caídos. No estoy hablando en contra de militar en una agrupación política, pero el poder de un hijo no viene de allí, no depende de las alianzas políticas que consiga, de las estrategias que tenga. Cuando lo llevamos a ese plano nos estamos olvidando que José fue segundo de faraón directamente desde la cárcel, o Daniel consejero del rey de Babilonia siendo un cautivo, Moisés fue llamado a liderar al pueblo mientras apacentaba ovejas, lo mismo que David. Este argumento no es un menosprecio a la preparación intelectual, pero toda la instrucción que tengamos no nos garantiza un ejercicio sabio del poder natural que podamos conseguir.

¿Nos involucramos o no en política?

Pretender dar una respuesta generalizada no es posible, ya que, como todo, depende de las obras que el Padre haya preparado para cada persona en particular. Pero ya sea que milite o no en una agrupación política, el poder del hijo de Dios trasciende esa estructura, es mucho mayor y tiene la obligación espiritual de manifestarlo.

No es desconocido que en el ambiente de la política, mucho depende de la alianzas, de las concesiones que se hagan: «Te doy esto si me respaldas en lo otro». Es por esa razón que no es fácil para una persona que quiera mantener sus principios, rehusar involucrarse en ese sistema.

¿Entonces no tengo que aspirar a un cargo político? Si es Señor te envía, por supuesto que debes hacerlo, Daniel entró al pozo de los leones o sus amigos al horno de fuego y salieron indemnes. PERO TU AUTORIDAD NO DEPENDE DE UN CARGO.

Si los hijos ejerciéramos el poder y autoridad que poseemos, nuestras naciones no estarían como están. NO SON LAS LEYES EXTERNAS LAS QUE CAMBIARÁN AL HOMBRE Y LA SOCIEDAD.

El ejemplo de la historia

Cuando vemos la primera iglesia no encontramos hombres de influencia social, dicho por Pablo:

Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 1 Corintios 1:26 -28

Sin embargo, trastornaron el mundo entero, lograron cambios sociales impensados, como en Éfeso, donde debilitaron el culto a Diana o lograron alejar a multitudes de la magia y la superstición. Lo hicieron sin hacer lobby, sin discursos políticos, sin leyes de hombres. SIMPLEMENTE CAMBIANDO LAS LEYES INTERNAS DEL CORAZÓN DEL HOMBRE.

A eso es a lo que hemos sido llamados, a traer el reino de Dios a la tierra, no a imponer leyes. Aunque haya mil leyes que condenen el aborto, eso no hará que las mujeres dejen de abortar, como no se han dejado de cometer asesinatos porque haya leyes condenatorias. Lo que logrará que una mujer ame el fruto de su vientre o que alguien deje de delinquir o de asesinar es que la ley de vida se implante en su corazón.

NUESTRO MAYOR ACTO DE GOBIERNO ES LA OBEDIENCIA AL MANDATO DE IR Y HACER DISCÍPULOS, TRAYENDO ASÍ EL REINO A LA TIERRA.

Por otro lado, que se implante el Reino no depende de una forma de gobierno humano. En la actualidad veo a cristianos defendiendo formas de gobierno como si de eso dependiera el éxito del cristianismo. Si así fuera, en Irán no tendríamos el crecimiento de la iglesia que tenemos, siendo que es una república islámica, o sea, que se rige por las leyes del Corán. En la China comunista la iglesia no tendría el crecimiento que tiene. La iglesia nació en medio de un imperio absolutista, vivió y creció en medio de caprichos imperiales y las mayores injusticias sociales, pero prevaleció, solo comenzó a decaer cuando el gobierno terrenal le fue favorable.

No estoy defendiendo el comunismo, la monarquía o la ley sharia, simplemente expongo que la forma humana de gobierno no va a frenar a la iglesia, pero sí lo hará una vida cómoda y hedonista, como la que buscamos en occidente. NO HAY FORMA DE GOBIERNO QUE SEA PERFECTA SI ESTÁ EJERCIDA POR HOMBRES IMPERFECTOS Y ALEJADOS DEL PADRE. EN Cristo, una monarquía, como la de David se vuelve bendición para el pueblo y en un modelo profético perfecto: Cristo como Rey eterno.

Nuestra responsabilidad con el gobierno

Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades. 1Timoteo 2:2

Una acción que realmente puede cambiar el curso de la historia, es la oración por lo gobernantes. Mucho más a menudo de lo que quisiera me llegan burlas al gobierno, quejas solapadas (algunas no tanto) y toda clase de demostraciones de desprecio por las autoridades. Conocemos que toda autoridad es puesta por Dios, sin embargo, no es lo más común que vayamos a Él, cuando creemos que les está faltando sabiduría o rectitud.

Antes que nada son personas a las que mirar con los lentes de la misericordia, entendiendo que caminan en tinieblas, que mientras no tengan la brújula interna de la ley de Cristo, andarán en pos de sus deseos o entendimiento. Si nos irritan sus acciones, lo mejor que podemos hacer es orar por ellos, porque sabemos que nuestra lucha no es contra carne y sangre sino contra las huestes que operan a través de ellos.

Resumiendo

Somos seres políticos, pero no de acuerdo con los parámetros humanos. Estamos designados para ejercer gobierno y para ello lo mejor que podemos hacer es:
1- Predicar el Evangelio para que la ley de Cristo llegue a los corazones
2- Discipular para que el Reino sea vivido aquí y ahora
3- Orar por quienes nos gobiernan, porque es un mandato y como ejemplo de amor

Estela Ortiz

Apologética siglo XXI ¿Es la Biblia un libro confiable? III

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En las entradas anteriores hemos tratado de demostrar la confiabilidad de los escritos bíblicos, pero nos hemos centrado, más que nada en el Nuevo Testamento, ya que la veracidad de la existencia de Jesús y sus actos son más que fundamentales para nuestra fe.

En este post vamos a enfocarnos brevemente en el Antiguo Testamento. Del cual hay mucho para decir.

La importancia de los escribas

Así como vimos la conservación del texto del Nuevo Testamento, podemos decir que el proceso de copiado del Antiguo fue aun más riguroso. Los judíos contaban con el oficio del escriba, quien se encargaba de realizar la escritura y copia de los documentos. Ya mencionamos que la copia de los textos se hacía necesaria ante el desgaste propio de los materiales usados en la escritura, tanto los papiros como las tintas. Los escribas judíos tenían un intrincado ritual para realizar las copias, contaban letras, palabras y frases; si alguno de ellos no concordaba, el ejemplar se desechaba, tal era el celo que ponían al copiar.

 Antes del descubrimiento de los llamados rollos del Mar Muerto, los manuscritos más antiguos del texto hebreo datan del siglo IX de nuestra era, lo que significaba una gran distancia con los textos autógrafos y aumentaba la posibilidad de corrupción. Al encontrarse los rollos en Qunram, entre ellos había manuscritos datados en el siglo tercero antes de Cristo, al comparar esos textos tan antiguos con los manuscritos que se tenían fue asombroso ver que no habían sido alterados a pesar de los mil años de diferencia entre ellos. Esto nos da una pequeña idea de la tarea de conservación de la pureza del texto, realizada por los escribas

La cuestión histórica

Muchos escépticos argumentan en contra de la veracidad histórica del texto hebreo, insistiendo que no hay descubrimientos arqueológicos que prueben muchas de las aseveraciones bíblicas. Antes que nada, dejemos en claro que la Biblia no es y nunca pretendió ser un libro de historia, sino un texto que contiene historias, habiendo en algunos casos, baches de siglos sin registro histórico. No hay una sistematización histórica en el texto completo, aunque sí lo vemos en porciones tales como los libros históricos propiamente dichos.

Con respecto a las pruebas, nadie verá nada donde no quiere encontrar nada. Los prejuicios son de varias índoles, desde los que desacreditan la Biblia por cuestiones de incredulidad religiosa; los pro nazis (o proto nazis) de las escuelas alemanas que alegaban que eran textos míticos, justamente por tener procedencia judía, hasta los modernos musulmanes, que no quieren ver en los descubrimientos arqueológicos nada referido a los judíos porque eso le daría validez a su pretensión sobre la tierra.

Es verdad que no tenemos pruebas arqueológicas sobre muchas cosas, TODAVÍA, resalto esa palabra porque, si bien hay cosas no demostradas, tenemos muchas que se han ido descubriendo. Por ejemplo, durante mucho tiempo los escépticos decían que los hititas eran un invento judío, que nunca habían existido, hasta fines del siglo XIX cuando se descubre por primera vez que había habido un reino heteo. En la actualidad, tras más de un siglo, nadie duda de la existencia de los hititas y tenemos múltiples hallazgos que demuestran lo que en la Biblia estuvo escrito durante milenios.

Así como hay algunos hoy que niegan el holocausto judío en manos de los nazis, hay quienes alegan que no hubo cautiverio babilónico. Con respecto a esto tenemos las ostracas de Laquis, que son cartas escritas sobre barro cocido y que son anteriores a caer, la ciudad, en manos de los babilonios. Desde ese descubrimiento ha habido varios más que comprueban la veracidad del cautiverio babilónico.

El obelisco negro de Salmasar III relata que Jehú, rey de Israel le rindió tributo.

El cilindro de Nabónido menciona a su hijo Belsasar como corregente del imperio babilónico, este último es el que se menciona en el libro de Daniel como quien recibe la escritura en la pared, hasta ese momento los escépticos decían que Belsasar no había exitido.

Durante la última década del siglo XX se encontró la Estela de Dan, que data de finales del siglo IX antes de Cristo, donde se menciona al rey de Israel y a su aliado, un rey de la casa de David, es la primera inscripción, fuera de la Biblia, que menciona a David. Este hallazgo causó gran revuelo, idas y venidas por poder ser de respaldo a la pretensión judía.

La Estela de Merenptah contiene la más antigua referencia egipcia de los hebreos en tierra de Canaán.

Podemos mencionar muchos más, pero por cuestión de espacio no lo haremos. Si bien muchas de las historias, no tienen todavía respaldo arqueológico, no existe tampoco ningún descubrimiento que refute a la Biblia, lo único que se puede encontrar son discrepancias en términos de tiempo, pero tampoco tenemos las fechas exactas en la Biblia, por lo que estas discrepancias son irrelevantes.

El cumplimiento profético

Una de las cuestiones que más respaldan la veracidad del Antiguo Testamento es la enorme cantidad de profecías cumplidas literalmente. Cuando tenemos ante nosotros un texto que ha probado su exactitud profética no podemos dudar de su veracidad

Las profecías acerca de Jesús

Es tan impresionante la descripción que hace el Antiguo Testamento, que podemos reconstruir de la vida, obra, muerte y resurrección de Jesús con las profecías que contiene: sería descendiente de David, nacería de una virgen, en Belén; huiría a Egipto, habría duelo por la muerte de los niños en Belén, viviría en Galilea, enseñaría en parábolas, sería rechazado por su pueblo, sería traicionado por un amigo por treinta piezas de plata, sería martirizado, no abriría su boca, sus ropas serían repartidas, sería muerto junto a criminales pero sepultado en sepultura de ricos, sus manos y sus pies serían perforados pero ninguno de sus huesos quebrados, su costado sería traspasado, oraría por sus torturadores, resucitaría y se sentaría a la diestra de Dios.

¿Puede ser casualidad todo esto? ¿Qué probabilidades existen de que se dieran todas estas “casualidades”? Sin ahondar mucho, vemos que, solamente examinado esta evidencia, el Antiguo Testamento es verdadero.

El resto de la profecía

Como no podemos ahondar en este tema te recomendamos leer el capítulo once del libro “Evidencia que exige un veredicto” de Josh McDowell, el cual pueden encontrar como descarga gratuita en formato pdf. A través de la lectura te podrás maravillar de la exactitud de las profecías con respecto a reinos y naciones de la antigüedad.

¡Quedaría tanto por decir! Pero confío que estos temas hayan despertado en ti el deseo de profundizar y conocer más, de tener herramientas para defender lo que crees, sabiendo que es verdad.

 En los próximos post trataremos de dar respuesta a cuestiones sociales y preguntas que nos hace la gente que todavía no ha desarrollado fe, tales como machismo-feminismo, cuestiones de género, etc. Espero que nos acompañes.

Estela Ortiz

Apologética siglo XXI ¿Es la Biblia un libro confiable? II

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¿Lo que se lee es verdadero, verdaderamente sucedió o se dijo eso?

Ya determinamos en el post anterior que la transmisión correcta de los escritos originales del Nuevo Testamento está más que probada por las pruebas historiográficas. En este punto seguiremos avanzando en demostrar la fiabilidad de las Escrituras contestando la pregunta del título: ¿Lo que se lee es verdadero, verdaderamente sucedió o se dijo eso?, porque de nada nos serviría estar ante un texto que no varió pero que no es verdadero. Para eso vamos a poner la historia que figura en el Nuevo Testamento en el banquillo del acusado y a presentar defensa a su veracidad. Nuestros argumentos serán los siguientes:

Testigos oculares

Los escritores del NT escribieron siendo testigos oculares o tomaron nota de testigos oculares. Mateo y Juan fueron testigos presenciales de la vida y obra de Jesús, Marcos fue el escriba de los relatos de Pedro, por eso lo consideramos testigo ocular. En el caso de Lucas, él mismo no fue testigo directo, pero:

Muchos ya han intentado contar la historia de los eventos que se cumplieron entre nosotros. Escribieron lo que aprendimos de aquellos que desde el principio vieron lo que sucedió y servían a Dios anunciando a otros su mensaje.  Yo mismo, excelentísimo Teófilo, he investigado todo cuidadosamente de principio a fin, y decidí escribírtelo en orden para que tengas la certeza de que lo que te han enseñado es verdad. Lucas 1:1-4 PDT

Vemos que Lucas fue un cuidadoso investigador y recurrió a testigos oculares para escribir la historia.

Podemos coincidir que, a veces, los testigos pueden no ser cien por ciento confiables, pero tenemos el relato del Evangelio visto desde cuatro perspectivas diferentes y todas coinciden en los hechos.

Después de morir, Jesús se les apareció a los apóstoles y pasó cuarenta días con ellos, dándoles muchas pruebas de que estaba vivo y hablándoles del reino de Dios. Hechos 1:3

Les escribimos acerca de lo que siempre ha existido. Lo hemos oído, lo hemos visto con nuestros propios ojos, lo hemos observado y lo hemos tocado con nuestras propias manos. Hablamos de Aquel que es la Palabra que da vida. 1 Juan 1:1 PDT

No les estábamos contando ningún cuento cuando les dijimos que nuestro Señor Jesucristo vendrá y revelará su poder, porque nosotros ya vimos la grandeza de Jesús con nuestros propios ojos. 2Pedro 1:16 PDT

Lucas dice que son muchos los testigos de la resurrección, que pasaron con Él cuarenta días luego de la resurrección y Pablo lo refuerza diciendo que se apareció a quinientos y, en ese momento, algunos todavía vivían para confirmar sus palabras.

Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 1Corintios 15:3-8

Si estuviéramos antes un jurado humano, en cualquier corte, por la cantidad de testigos afirmando lo mismo, tendríamos que dar como validada la veracidad de las Escrituras.

Testigos oculares hostiles

Otra de las cosas que podemos argumentar es que los cristianos defendían esas verdades ante un público hostil, que también había sido testigo, pero no había tomado parte por Cristo. Esos testigos antagonistas nunca contradijeron las palabras de los defensores de la fe, no es que no hubieran visto lo mismo, sino que no querían aceptar que Jesús era el Mesías.

Israelitas, escuchen estas palabras: Dios aprobó a Jesús de Nazaret y lo demostró ante ustedes con las obras poderosas, las maravillas y las señales milagrosas que hizo a través de él. Ustedes bien saben que es verdad porque lo vieron. Hechos 2:22 PDT

Los allí presentes no solo no argumentaron en contra, sino que muchos tuvieron su segunda oportunidad y se convirtieron. Y una imagen similar tenemos en el pórtico de Salomón, luego de sanar al paralítico, Pedro vuelve a hablar a una multitud que vio a Jesús e incluso consintió su muerte.

Mientras Pablo decía esto en su defensa, Festo dijo con voz fuerte: —¡Estás loco, Pablo! Te volviste loco de tanto estudiar. Pablo le respondió: —No estoy loco, excelentísimo Festo. Lo que estoy diciendo es verdad y es razonable. El rey sabe de esto y por eso me atrevo a hablar con toda libertad. Sé que nada de esto ha pasado desapercibido para él porque todo esto sucedió a la vista de todo el mundo. Hechos 26:24-26

Estando en la corte, Pablo le dice a Festo que él sabe que es verdad, los comentarios le llegaron, son demasiados los que lo han visto. Festo no alega no saber nada acerca del asunto.

Si los que ellos decían no fuera verdad sería fácilmente refutado. Incluso en la divulgación del Evangelio entre los judíos, no vemos que nadie argumentara en contra que Jesús no había existido, sino que no era el Mesías prometido, simplemente porque no entraba en el modelo de libertador nacional que ellos habían concebido.

Si tenemos testigos hostiles que no pueden negar la veracidad de los hechos, declaramos a las Escrituras fidedignas

Testigos que nunca se retractaron

Estos testigos estuvieron dispuestos a morir por defender lo que habían creído, de hecho, once de los doce apóstoles murieron martirizados y aun en los más profundos dolores no negaron la fe. Nos pueden argumentar que mucho mueren por mentiras creyendo que son verdad, como el caso de los fundamentalistas islámicos que se inmolan en nombre de Alá. Pero vemos en ellos una vida completa, no solo un acto de dar la vida, tomemos el ejemplo de Pablo:

¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez 2 Corintios 11:23-27

Con el ejemplo de Pablo podemos ver que no era fácil ser cristiano en ese tiempo en particular. Todos los apóstoles pasaron por cosas similares y no volvieron atrás, ninguno negó la fe ¿Podría Jesús haber engañado a tanta gente? ¿Sería posible que les hubiera hecho creer con mentiras que era el Mesías? Siendo que vivieron con Él, es imposible que así fuera, un personaje ficticio no se puede sostener todo el tiempo, afloraría en algún momento el hombre y ellos hubieran, mínimamente sospechado que era mentira. Sin embargo, no lo hicieron, murieron convencidos de que la verdad que predicaban. Se puede engañan a personas ajenas, pero no a los que se conocen en la intimidad. Ellos fueron testigos de los milagros y sabían que no había trucos. Cualquier acto de ilusionismo hoy, requiere de una multitud de personas para ponerlo en escena, en un ambiente controlado, luz, sonido, etc, deben estar coordinados; en el caso de Jesús, la mayoría de sus milagros fueron al aire libre, con gente viendo desde todos los ángulos, sin posibilidad de trucos. Esto es lo que vieron los primeros cristianos y por lo que estuvieron dispuestos a dar su vida.

Si tenemos tantos testigos que rehúsan rectificar su testimonio aun bajo tortura, podemos decir que el testimonio de las Escrituras acerca de Cristo es verdadero

Testigos de la resurrección

Cuando Jesús fue apresado, sus discípulos se dispersaron, tuvieron miedo, se escondieron, Pedro llegó a negarle. Le conocían perfectamente, pero ante la muerte se amedrentaron. Cincuenta días después vemos a estos mismos hombres y mujeres predicando abiertamente en las calles de Jerusalén ¿Qué sucedió en el medio? LA RESURRECIÓN. Los discípulos sabían y confiaban en el amor del Maestro, en que Él proveía, sanaba, consolaba, guiaba, etc; pero en la resurrección tenemos lo último que quedaba por vender, la muerte, vencido el temor a la muerte, fueron invencibles, adquirieron una revelación que los fortaleció y desarraigó el último de los temores. Fueron testigos de los milagros, como vimos en el punto anterior y se fortalecieron ante la resurrección. Luego de eso, nada más importó.

Si Jesús hubiera sido un tremendo ilusionista, un gran engañador, aún hubiera sido muy difícil que pudiera engañar a quienes vivían con Él, para simular su muerte y resurrección hubiera necesitado aliados, puesta en escena, pero la tortura no fue una falsa, para eso se hubiera necesitado que los religiosos judíos y los soldados romanos estuvieran involucrados en el engaño, ellos lo bajaron de la cruz una vez muerto y dieron el cuerpo a su familia, a sus discípulos, los mismos que años después murieron por Él. Si hubiera sido mentira, ¿en qué los beneficiaba? No obtuvieron ganancias terrenales (al contrario, muchos fueron despojados de sus bienes), no ganaron reputación (fueron perseguidos), no ganaron privilegios (incluso muchos los perdieron). ¿Por qué habrían de sostener una mentira tantos años y sin que ninguno retrocediera aun ante las peores torturas? Esto nos da la pauta que ellos murieron por una causa que creyeron fehacientemente que era verdad, sin ninguna duda.

Si tantos testigos que salen “perjudicados” con su testimonio, no pueden retractarse, entonces es que es verdad.

Son muchos más los argumentos que podemos dar en defensa del Nuevo Testamento, pero no lo haremos por falta de espacio. La próxima semana estaremos hablando de la veracidad del Antiguo Testamento. Te espero para que nos sigamos enriqueciendo juntos en esto de saber dar defensa de aquello que hemos creído.

Estela Ortiz

Apologética siglo XXI: ¿Es la Biblia un libro confiable? I

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¿Es la Biblia un libro confiable? I

Toda nuestra fe evangélica gira alrededor de los escritos bíblicos y sin ellos no existiría el cristianismo. Cada una de las cosas que creemos nos remite siempre a la Biblia, en ella tenemos el registro de la base y fundamento de nuestra fe. Si piensas en cualquier punto de lo que crees o practicas, fíjate que en algún lugar está entrelazado con la Biblia.

La Biblia es el libro traducido a mayor cantidad de lenguas, el que más copias ha imprimido, sus principios son base de la legislación de muchos países. A la vez es uno de los textos más atacados, puestos en dudas y ridiculizados.

Cuando se nos pregunta acerca de nuestra fe, todos los caminos conducen a la Biblia, por eso es necesario tener, nosotros en primer lugar, la certeza de que lo que se lee en ella es verdadero, sin alteraciones ni errores. En este post vamos a hablar de esto , estaremos respondiendo a dos preguntas:

  1. ¿Lo que leo hoy, es lo mismo que se escribió en el texto original o sufrió modificaciones?
  2. ¿Lo que se lee es verdadero, verdaderamente sucedió o se dijo eso?

Fidelidad del texto

Para corroborar si un texto es fidedigno con respecto al original, existen pruebas, las cuales se aplican a cualquier texto antiguo, son las llamadas pruebas bibliográficas, las cuales son una forma de comprobación de la historicidad de un documento antiguo mediante el estudio de la manera en que se copió y transmitió desde el día de su escritura original.

Para lo anterior hay dos cosas que son fundamentales:

  1. La cantidad de copias manuscritas que tenemos de ese texto
  2. El tiempo que ha pasado desde que se escribió el original y el manuscrito que me llegó

¿Por qué es importante la cantidad de copias? Porque se pueden contrastar una con otra y así poder encontrar si hubiera algún error o cambio en alguna de ellas. Por ejemplo, si tengo diez copias de la misma antigüedad, en una de ellas aparece la palabra esposo, pero en las otras nueve esa palabra se encuentra como amigo, puedo darme cuenta que en la primera hay un error de traducción. Cuanto mayor sea el número de copias que tenga, mayor certeza de fidelidad al texto original podemos tener. Con mayor cantidad de copias es más fácil reconstruir el original.

Con respecto al segundo punto. La escritura, ya fuera sobre papiro, pergamino u otro material se iba deteriorando con el tiempo, por lo que surgía la necesidad de copiarla. Ese primer documento se denomina autógrafo, cuanto mayor sea el tiempo transcurrido entre ese texto original y la copia que tenemos, hubo mayor cantidad de copias en medio y por eso, mayor probabilidad de errores humanos al copiar. Cuanto más cercana al autógrafo es la copia que tenemos, mayor es la posibilidad de fidelidad en la transcripción.

NO EXISTE, otro documento que tenga mayor autoridad que la Biblia al pasar por la prueba bibliográfica, ya que en los dos puntos que mencionamos, supera ampliamente a cualquier otro escrito antiguo. Si no dudamos de la obra de Platón, siendo que desde su autográfo hasta el manuscrito más antiguo transcurrieron 1200 años y tenemos solo siete copias, sin embargo se enseña como verdad en escuelas y universidades; entonces ¿cómo podemos dudar de la Biblia?

La semana próxima seguiremos con este tema y contestaremos la segunda pregunta: ¿Lo que se lee es verdadero, verdaderamente sucedió o se dijo eso? ¡Te espero para poder seguir creciendo juntos en defender la verdad en la que hemos creído!

Estela Ortiz

Apologética siglo XXI: ¿Qué es?

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¿Qué es la apologética y por qué es importante hoy?

Posiblemente te haya pasado frustrarte por no encontrar las palabras para explicar tu fe, para defender tus prácticas o para rebatir mentiras que se han instalado como verdades. En lo personal he visto a mucha gente asustada por la inserción de sus hijos adolescentes o jóvenes en contextos educativos fuera de la iglesia y viéndolo como un peligro; justamente debido a la proliferación de falsas “verdades” y la fuerte influencia que tienen en el pensamiento colectivo.

Lo cierto es que nosotros estamos en el mundo, no podemos huir de él, al contrario, se nos envía a salir, el mandato bíblico no es: “que vengan”, sino: “¡vayan!”.

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Marcos 16:15 

La serie que comenzamos con este post tiene como objetivo que podamos ser desafiados a conocer más acerca de por qué creemos lo que creemos o hacemos lo que hacemos y poder ponerlo en palabras que den explicaciones válidas acerca de ello; que perdamos el miedo a dar explicaciones, que no nos amedrenten las filosofías imperantes, sino que el amor por la Verdad, que es Cristo mismo y el amor al prójimo sean nuestro motor impulsor.

¿Qué es la apologética?

Antes que nada, quiero citarles un versículo:

sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; 1 P. 3:15  RV60

Honren a Cristo como Señor, y estén siempre dispuestos a explicarle a la gente por qué ustedes confían en Cristo y en sus promesas. (BLS) 

El Espíritu, a través de Pedro, nos encomendó estar preparados para defender lo que creemos, o como dice la Versión Lenguaje Sencillo: “explicarle a la gente”. Para poder ser eficientes en esto, tenemos que saber en qué creemos y por qué lo creemos, tenemos que atrevernos a preguntarnos primero a nosotros mismos acerca de nuestra fe.

La apologética es una disciplina que consiste en ofrecer y presentar defensa y evidencias de la veracidad de algo. Una apología muy famosa es la de Sócrates, escrita por Platón, la cual contiene el discurso que dijo el primero en su defensa ante el jurado por la acusación de que corrompía a la juventud y no creía en los dioses griegos. Entonces, la apologética cristiana trata de la defensa que hacen los cristianos de su fe, las explicaciones que ofrecen acerca de ella.

Tal vez, por el hecho de ser una palabra rara, te parezca que esto no es para ti, pero quiero decirte que en el original griego del versículo de 1 Pedro que citamos, la palabra defensa es justamente apología. O sea que el Espíritu coloca la responsabilidad de dar cuentas de lo que creemos o practicamos sobre todos los cristianos, lo cual te y me incluye.

¿Por qué es importante poder presentar defensa (apologizar)?

Por causa de la verdad. Te sugiero que busques en una concordancia la palabra verdad, y encontrarás que, solamente en el Nuevo Testamento figura ciento sesenta y nueve veces (en la VRV60), mientras que amor figura ciento treinta y cinco y gozo, sesenta y ocho. Cuando una palabra se repite tanto demuestra la importancia que presenta. Jesús dijo de sí mismo que Él es la Verdad. Juan nos instó a vivir en la verdad.

El tiempo que vivimos es conocido como el de la posverdad, esa palabra significa que las emociones o sentimientos acerca de algo (la subjetividad) le dan estatus de “verdad”, aun sobre los hechos objetivos y aunque estos demuestren lo contrario. Por ejemplo, basta que una mujer se “sienta” hombre para exigir que se la considere como tal y que pretenda que se tome eso como una verdad absoluta e irrefutable, sin tener en cuenta aspectos tales como la genética o la fisiología.

En nuestros espíritus debería arder el hecho de que la VERDAD sea conocida y poder desbaratar las mentiras satánicas que encarcelan a tantas personas. Y eso nos lleva al siguiente punto.

Por causa del amor. Si consideramos verdadera la siguiente sentencia:

y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32 

Entonces un sentido de urgencia debería explotar en nuestro interior, en la medida que conozcamos y divulguemos la verdad, vamos a traer liberación. Fíjate que no dice: “y recibirán un milagro y serán libres”. La verdadera libertad es de adentro hacia afuera y comienza en el pensamiento (conociendo la verdad), trayendo arrepentimiento (metanoia) y generando cambio. Te doy un ejemplo del caso de recibir un milagro y de conocer la verdad: si tomamos un zorrillo, de esos que apestan cuando temen o se enojan, lo bañamos, perfumamos e introducimos en una casa donde se lo ama y cuida, eso sería un milagro, pero cuando hubiera un evento que lo estrese, el zorrillo volvería a utilizar su arma maloliente, no bastaría con el cambio externo; hubiera sido necesario un cambio de genética, o sea, interno. Eso es lo que hace la verdad, ocasiona una transformación de esencia, de tal manera que se es libre de todo lo anterior.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.  2Corintios5:17 

No desbaratamos argumentos satánicos enojados con la gente, sino por amor a ella, sabiendo que nuestra lucha no es contra carne y sangre. No argumentamos para ganar un debate, sino para rescatar una persona, a la que Dios ama, de las garras del error. El camino más excelente es el amor, como nos enseñó Pablo.

Porque deberíamos ser capaces de rebatir las filosofías antibíblicas, como lo hicieron los apóstoles en sus cartas.

Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. 2 Corintios 10:3-5

Pablo no limita esto a los intelectuales, lo escribe a toda la iglesia de Corinto y sitúa la guerra que se libra, en el plano de las ideas y los pensamientos. En la iglesia evangélica actual, en general, pareciera que no es necesario pensar o razonar, pero hay muchos pasajes que nos muestran que Dios no nos dio el cerebro para adormecerlo sino para activarlo, desde el momento en que la orden es “amar al Señor con toda la mente” o sea con todo lo que pienso, pasando por la exhortación de “examinarlo todo y retener lo bueno”, hasta que se alaba a una congregación de las siete de apocalipsis “porque probaron a los que se dicen ser apóstoles y no los son”, vemos que Dios nos quiere activos y despiertos mentalmente.

Lo curioso del pasaje antes mencionado es que nos considera “militantes” (“las armas de nuestra milicia”), o sea gente involucrada activamente, no nos deja lugar a ser simples “simpatizantes” sino que nos catapulta a la acción concreta.

Concluyendo, tenemos que dejar de lado la pereza intelectual y avanzar hacia el conocimiento de las verdades bíblicas con fundamentación. Por supuesto que exige esfuerzo, pero acaso..¿no le hemos dicho tantas veces al Señor que somos suyos, que queremos hacer su voluntad, que iríamos donde nos enviara, etc? Si esa declaración no es solamente romántica, entonces el desafío de conocer y predicar la verdad, trayendo con ello apertura de cárceles espirituales no sería pesado sino una bendición.

La serie que estamos comenzando no es para gente mediocre, que le huye al esfuerzo intelectual, es por eso que confío que el Espíritu, que te motivó a terminar de leer este artículo, te guiará a acompañarme hasta el último post y despertará tu espíritu para ser un militante a favor de la VERDAD.

Quiero invitarte a que, mientras esperas el siguiente post, puedas preguntarte acerca de tus creencias y cuál es el origen:

  • ¿Fue dicho por Dios? ¿Dónde lo lees? (Porque toda palabra de Dios está escrita)
  • ¿Es una tradición?
  • ¿Son tus temores o prejuicios?

¡Ánimo! ¡Vamos en búsqueda de la verdad! para vivirla y proclamarla.

Estela Ortiz