Toma tu lugar en el hogar

Por supuesto que podemos decir muchísimo acerca de tomar nuestro lugar en el hogar y tal vez lo primero que se nos venga a la mente son los roles de cada miembro, pero tenemos la certeza de que ya se ha enseñado mucho sobre el tema; es por eso que nos enfocaremos en lo que pasa cuando cada uno toma su lugar en el sitio de la comunión el hogar, la mesa.

La aceleración de los tiempos actuales trata de robarnos uno de los lugares más preciosos de la familia, la comunión alrededor de la mesa. Familias que comen mientras miran tv, o cada uno lo hace por su lado, con tecnología interponiéndose. El Evangelio de Lucas es el que más retrata a Jesús a la mesa, compartiendo la comida con distintas personas y de su ejemplo podemos sacar algunas enseñanzas, haremos un acróstico con la palabra MESA para ayudarnos a recordarlas:

M memoria

E enseñanza

S sanidad, sueños

A afirmación

Memoria: el tiempo alrededor de la mesa es excelente para traer a la memoria y para hacer memorias. A todos nos gusta recordar cuando nuestros mayores nos contaron sobre nuestros primeros pasos, los primeros logros; pero también nos gusta el relato del abuelo de cómo llegó hasta aquí, las dificultades que pasó, nos gusta escuchar el relato de amor de nuestros padres; nos emociona recordar un milagro ocurrido en la familia, etc. Pero también es bueno hacer nuevas memorias con lo acontecido hoy. Las memorias nos hacen partícipes de la historia familiar, forjan identidad. Jesús les dijo a sus discípulos que hicieran memoria de Él

Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. Lucas 22:19

Cuando hacemos memoria ponemos en perspectiva el obrar de Dios en la familia , se nos hace más patente su mano, su amor, su fidelidad. Tener memoria nos ayuda a crecer en gratitud y a posicionarnos en nuestra identidad familiar.

Enseñanza: Jesús es EL Maestro, no hay posibilidad de estar a sus pies y no recibir una enseñanza. En cada conversación familiar tendría que ser natural que se aprenda algo, no porque alguien se erija como un maestro sino porque todos son enseñables; cuando todos estamos dispuestos a aprender todos podemos enseñar aun sin proponernos hacerlo. En lo personal he estado alrededor de mesas donde un niño nos ha enseñado cosas muy profundas sin la intención de hacerlo y muchas veces son las enseñanzas que más nos marcan.

Observando cómo escogían los primeros asientos a la mesa, refirió a los convidados una parábola, diciéndoles: Lucas 14:7

Jesús no perdía oportunidad de enseñar, cada situación era ocasión de enseñanza, siempre brotaba la parábola, el consejo. Para que esto ocurriera Él miraba a la gente, los escuchaba más allá de las palabras que decían y sus enseñanzas siempre eran oportunas.

Sanidad, sueños: estando a la mesa Jesús tuvo tiempo para sanar personas

Y he aquí estaba delante de él un hombre hidrópico. Entonces Jesús habló a los intérpretes de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó, y le despidió. Lucas 14:2-4

La mesa también es un lugar de sanidad, si pensamos en los puntos anteriores, cuando una persona es ubicada en su identidad ya ocurre sanidad , pero también el diálogo sana, porque nos da a conocer el corazón del otro. Es el lugar ideal para compartir los sueños, los anhelos y poder orar juntos por ello.

Afirmación: El Señor aprovechó el estar a la mesa para hacerle saber a la gente quiénes eran.

Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham Lucas 19:9

Los que estaban allí veían a Zaqueo el cobrador de impuestos, el traidor, el despreciable; Jesús vio al hijo de Abraham que podía heredar la salvación de su ancestro. Lo afirmó y lo llevó a salvación. Es de suma importancia afirmar a quienes nos rodean, darles gracias por lo que son o hacen, reconocer sus virtudes, su esfuerzo por superar debilidades. Todos lo necesitamos, seamos proactivos en darlo a los otros.

Que tu mesa se convierta en un lugar donde hacer memoria de Cristo y su obra en la familia, que la enseñanza fluya en cada palabra, que alcancen sanidad y sean afirmados con las palabras que el Padre habló desde la eternidad sobre cada uno. Cuando esto ocurra, tu casa se convertirá en un foco de luz para tu barrio, para tu ciudad.

4 Comentarios

  1. Elizabeth El 4 diciembre, 2019 - 23:09

    Me encantó!!! Muy edificante

  2. Tatiana García El 5 diciembre, 2019 - 1:52

    Gracias por compartir, Edifican mi vida. Bendiciones!

  3. Diego londoño El 5 diciembre, 2019 - 3:24

    Es necesario levantar ese altar con nuestra familia…..

  4. José Navarro El 5 diciembre, 2019 - 8:13

    Grácias por compartir, es de mucha enseñanza lo que publican, Dios los siga bendiciendo grandemente.

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