Maestros de la Verdad

“Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo…” Hebreos 5:12

El autor del libro de Hebreos les reclama a sus lectores porque después del tiempo transcurrido esperaba que ya fueran maestros en cuanto a las verdades del Evangelio. Con esto vemos claramente que, si bien hay dones de enseñanza, todos tenemos la responsabilidad de llegar a conocer tan bien la doctrina que podamos enseñar acerca de ella aún sin tener el don. El autor dice que una persona que no es capaz de enseñar lo que cree es inmadura y no tiene los sentidos ejercitados para discernir entre el bien y el mal. Es, justamente esa inmadurez, esa ignorancia, la que da cabida al error, del que ya estuvimos hablando algo en la entrega anterior.

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.”Mateo 22:29

Es muy esclarecedora esta frase de Jesús para no caer en el error: conocer las Escrituras y el poder de Dios. Hoy nos centraremos en conocer las Escrituras, pero no dejes de meditar en si conoces los dos, si te son familiares tanto la Palabra de Dios como Su poder.

Maestros de la Verdad

 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.” ” Pedro 2:1

Pedro compara  a los falsos maestros con los falsos profetas. Por un lado veremos cómo era un falso profeta para entender cómo procede un falso maestro, pero también veremos en cada una de estas características de las cosas que debe huir una persona que anhela ser un maestro de la Verdad.

  • Los falsos profetas estaban más interesados en hacerse populares que en decir la verdad. Esto lo vemos, por ejemplo en la historia de 1 Reyes 22, mientras Micaías profetizaba la verdad y era echado en la cárcel, los falsos profetas eran tenidos en alta estima. Hay verdades que no son populares, supongamos que un médico informa a su paciente que sufre una grave enfermedad y que el tratamiento será largo y penoso, pero otro médico le asegura que está todo bien y siga adelante con su vida normal, sin dudas el mensaje del segundo es mucho mejor recibido, pero el que le podría haber salvado la vida era el primero. En lo espiritual pasa de manera semejante, no es popular decir: “debes ejercitar el dominio propio y someter tu cuerpo”, porque vivimos en medio de una cultura que hace culto al placer, nadie quiere negarse sino ver cómo llegar a alcanzar las bendiciones de Dios pero con el menor esfuerzo posible. Un maestro de la verdad debe estar dispuesto aún a perder popularidad por decir fielmente lo que está escrito, no enseña lo que la gente quiere oír sino lo que la gente necesita.
  • Los falsos profetas iban tras la ganancia personal. Esto es, en parte, lo que motivaba lo anterior. En tiempos del Nuevo Testamento ya se habían manifestado hombres así y por eso tenemos advertencias contra ellos (1 Tim. 6:5, Tito 1:7, Judas 16). Un maestro de la Verdad imita al Maestro, no esperando nada sino dándolo todo, como dijo Pablo: “ Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas…” 2 Cor 12.25.
  • Los falsos profetas alejaban a la gente de Dios. La falsa enseñanza, al poner velos y mostrar un Dios irreal, aleja a la gente, les pone tropiezos para llegar al Dios verdadero.

Ahora, luego de leer esto, nos toca preguntarnos algunas cosas:

  1. ¿Soy ya maestro de lo que creo? Si hoy me piden explicaciones de mi fe ¿Puedo responder?
  2. Si ya estoy enseñando, ¿estoy completamente libre de las cosas que aquejaron a los falsos profetas?
  3. Yendo a lo práctico y cotidiano ¿Mi familia sabe por qué creo lo que creo? Mis compañeros, mis amigos ¿Lo saben?
  4. (Si tienes hijos) ¿Soy un maestro/maestra para ellos?

Quiera el Señor que estas líneas te motiven a revisar tus creencias y cimentarlas en la Roca viva, que puedas verte a ti mismo y tu relación con las Escrituras, de tal manera que tengas herramientas contra el error.

 Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.” Judas 24-25

4 Comentarios

  1. Emanuel El 2 agosto, 2018 - 22:13

    Amén!! Muy buena enseñanza, gracias a Dios por el ministério Toma tu lugar. Saludos desde Portugal. Bendiciones.

  2. Bruno Ostacchini El 2 agosto, 2018 - 23:02

    Es tiempo que los verdaderos hijos se levanten y digan sólo lo que el Padre quiere. Profetas íntegros que digan “Vive Jehová en cuya presencia estoy”. Me gustó mucho, gracias por compartirlo.

  3. anibal El 17 agosto, 2018 - 11:12

    wuao que bendicion muchas bendiciones eh recibido mas fuerzas pues me sentia un poco afligido porque estaba siendo perseguido pues eh estado sufriendo por enseñar la verdad de la palabra y maestros populares quieren evitarlo

  4. Nicolas ostacchini El 5 septiembre, 2018 - 20:29

    Sin duda… el mejor ejemplo de un maestro verdadero… es su vida misma! Ser integro en la intimidad y en publico.. xq no hay nada oculto delante de los ojos de Jehová. Hablar la verdad.. su palabra es verdad.

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