TTLKIDS: Enseñar vs Impartir

La gente se asombraba de su enseñanza, porque la impartía como quien tiene autoridad y no como los maestros de la ley. Marcos 1:22 (NVI)

La gente quedó asombrada de su enseñanza, porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa. (NTV)

Los maestros, como su nombre lo indica, enseñaban y lo hacían con mucho celo, pero en un momento Jesús los reprende duramente:

¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues cruzan tierra y mar para ganar un solo seguidor, ¡y luego lo convierten en un hijo del infierno dos veces peor que ustedes mismos! Mateo 23:15

Ellos ponían mucho esfuerzo y dedicación en lo que hacían, pero cuando lograban un nuevo adepto les enseñaban lo que sabían intelectualmente y formaban personas iguales a ellos, con una mente rebosante de ideas y conceptos pero un corazón y un espíritu vacíos de contenido, resecos; caldo de cultivo perfecto para fanatismos y odios como pasó con Saulo antes de llegar a ser Pablo.

Por mucho tiempo hemos pensado que “instruir al niño en su camino” significaba ser celosos de que supiera los libros de la Biblia o repitiera largos pasajes de memoria (lo cual es muy bueno aunque no es lo suficiente), pero tenemos pruebas que, en muchos casos, no ha servido tanto como esperábamos y padres que han enseñado con celo hoy ven a sus hijos fuera del camino del Señor. Es que si apuntamos al intelecto tendremos frutos intelectuales. ¿Cuál era la diferencia entre la enseñanza de Jesús y la de los fariseos?, que Jesús enseñaba lo que vivía y vivía lo que enseñaba. Para Él no eran conceptos teóricos, cuando hablaba del amor de Dios, tenía autoridad porque lo había experimentado. Sabía muy bien por propia experiencia lo que hablaba. Esa diferencia la notaron sus oyentes, nuestros niños son nuestra primera y más crítica audiencia, ellos saben muy bien si nuestras palabras están de acuerdo a nuestros actos y seguirán lo que hagamos y no lo que digamos. Nuestra responsabilidad como adultos es mostrar a Cristo con nuestros actos, que si hablamos de un Padre que perdona seamos capaces de perdonar evidentemente; que si hablamos de fe, se haga evidente nuestra confianza, que no mostremos ansiedad o temor. Las palabras se hacen nulas si no las vivimos, si no las representamos con nuestra propia vida. Los hechos tienen un volumen de voz mayor que cualquier palabra.

Si hablamos de discipular a nuestros niños el primer paso es asegurarnos que vivamos lo que queremos impartir, si no lo hacemos ellos aprenderán algo que no queremos que aprendan, a actuar hipócritamente. Al menos seamos sinceros con ellos y propongamos aprender juntos acerca de algo si es que no lo hemos conquistado todavía, sobre todo si ya tienen edad como para entender. Ellos apreciarán nuestra humildad y será un ejemplo a imitar.

Es nuestro deseo y objetivo con este entrenamiento ayudar a padres, abuelos, tíos, maestros y todos aquellos que trabajen con niños a ser despertados y desafiados para buscar impartir de lo que son. Que cobremos conciencia que ellos irán más lejos que nosotros si les trazamos el camino correcto, el de la coherencia entre lo que decimos y lo que somos, el de palabras respaldadas por hechos y no sólo de discurso intelectual.

 

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5 Comentarios

  1. Celia Escobar El 27 junio, 2018 - 22:41

    Excelente articulo

  2. claudia canaviri vaca El 28 junio, 2018 - 1:41

    Que importante es poder aprender a enseñar a nuestros hijo la esencia de las cosas conducirlo no solo a conocimiento si no a vivencias con el Amado !!

  3. Carmen de Berastegui El 28 junio, 2018 - 13:21

    Tremendo, es el tiempo de ser, y dejar de hacer, de ser en todo, para que se levante esa generación diferente!! Sin mascara, sin religiosidad!!

  4. Mauricio Castro El 10 julio, 2018 - 22:20

    Gracias por ser de mucha bendición y edificar el cuerpo de Cristo..! y a muchas familias. Bendiciones.

  5. Sylvia Ocaña El 2 agosto, 2018 - 5:59

    vivir lo que se predica, ser congruentes! Ser transformados para transformar, sus testigos! Gracias por el blog, muy bueno!

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