Familia de fe vs. orfanato 5

El hombre siempre quiso tener paz aunque, contradictoriamente, muchas veces fuera usando como medio la violencia. En nuestro tiempo cualquiera puede hacer comercio con su oferta de paz, desde lo místico, esotérico, científico, medicinal, autoconocimiento o cualquier ángulo vienen propuestas para alcanzar paz. Pero es imposible para un hombre en pleito

consigo mismo poder tener paz. El mayor pleito interno está en la lucha entre lo carnal y lo espiritual, en asumir la verdadera identidad espiritual de hijos o no asumirla. Una de las cosas que más quita la paz es la obtención de la provisión, no solo conseguir lo básico sino mantenerlo y acrecentarlo hace que mucha gente tenga temores, ansiedades, egoísmos, falta de enfoque en cosas realmente importantes, esclavitudes. Nuestro tema de hoy es:

Soy hijo, tengo provisión

De esto estuvieron dialogando, café de por medio, Cintia y Andrés y te compartimos el audio de la conversación. Es nuestro deseo que puedas acceder a la paz sobreabundante que nos da sabernos hijos.

¿Cómo es una comunidad de hijos con respecto a la provisión?

Los hijos disfrutan compartir la mesa de la comunión pero esa unidad trasciende y se gozan en compartir todas las cosas, sabiendo que todo es del Padre y que son simples administradores de sus bienes. No dan porque tengan, dan porque su Padre tiene y pone en sus corazones el peso por los necesitados. Entre los hijos no hay carencias, se ayudan y sostienen mutuamente, tampoco hay una sola línea de dádiva sino que todos dan y todos reciben. Los hijos han aprendido a depender del Padre y a clamar en las necesidades propias y ajenas porque saben que son escuchados. Los hijos siempre dan y no necesitan pedir prestado. Se sirven mutuamente con alegría sin esperar nada a cambio, no tienen la expectativa de pago a cambio de su servicio, se dan por pagados por el privilegio de servir, pero a la vez, todo saben honrarse mutuamente aún con los bienes materiales y no dejan al obrero sin salario. Los hijos dan y se dan hasta la muerte porque siguen el ejemplo del Hermano Mayor.

Para reflexionar

  • ¿Doy de manera generosa o soy receloso de que me falte a mí ?
  • ¿Disfruto compartir lo que tengo?
  • ¿Cuándo tengo que dar algo miro mis recursos o los del cielo?
  • ¿Estoy esperando que me den o estoy viendo a quién dar?
  • ¿Tengo cosas que he pedido prestado y no he devuelto?
  • ¿Cuándo doy estoy esperando que se me devuelva de alguna manera?

Soy hijo, tengo abundantes promesas acerca de su provisión y es mi decisión creer en ello y vivir en la fe que me llena de una paz que el mundo no puede explicar.

 

6 Comentarios

  1. Lupita Gamez El 17 Mayo, 2017 - 18:17

    Quiero ser hija

  2. Lupita Gamez El 17 Mayo, 2017 - 18:19

    Solo he visto el primer video de la serie y el último me podrían decir donde encuentro los otros?

    • TOMATULUGAR El 17 Mayo, 2017 - 18:46

      Hola, Lupita, no hay un vídeo por cada entrega, algunos son vídeos, otros escritos y el de hoy es audio. Estamos para servirte
      TTL

  3. Camila El 17 Mayo, 2017 - 18:23

    Gracias por compartir esto! Cuánta paz se siente al saber que somos hijos. Ahora entiendo que al dar lo debemos hacer desde esa posición y no porque nos sobra, o porque a mí ya no me sirve. Tengo mucho por aprender aún, gracias por edificar nos!

  4. eleonora bautista estrella El 17 Mayo, 2017 - 19:02

    Gracias por ser instrumento para dar una palabra que nos edifica.

    bendiciones desde Cárdenas tabasco México

  5. Thalía El 17 Mayo, 2017 - 19:55

    Gracias realmente son de bendición sus vidas.
    Quiero preguntarles como hacen para mantenerse en comunión con Dios aun con una agenda saturada?
    Ustedes me impactan porque viven lo que hablan; Dios me esta enseñando eso y aveces no puedo, ver sus vidas me da fe, para creer en El proposito de Dios para mi.
    Bendiciones

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