FAMILIA DE FE VS ORFANATO 2

Celeste* es adolescente, vive hace varios años en una institución, está allí porque en su hogar había una persona que abusaba sexualmente de ella y la justicia la apartó del entorno familiar. Quienes debían protegerla fallaron en hacerlo. Hoy convive con muchas otras niñas con vivencias similares, según su propio testimonio “duerme con un ojo cerrado y el otro abierto” porque más de una vez le robaron sus pertenencias y tiene escondidas aquellas cosas que son más valiosas para ella. Ha aprendido, a fuerza de golpes que debe autoprotegerse ya que nadie ha podido hacerlo. Es desconfiada y no puede descansar correctamente ya que está en un estado constante de alerta.

Para que una persona se desarrolle correctamente, pueda tener una sana autovaloración y estima, tenga desarrollada su identidad y pueda vivir plenamente, se requieren algunos vallados protectores. Para esa construcción un individuo necesita: protección, provisión, amor y dirección. Los hijos de Dios tenemos todas estas cosas en Él pero a veces no las disfrutamos porque nos sabemos hijos de una manera intelectual, no se nos ha revelado la dimensión de nuestra condición. Así nos constituimos en huérfanos funcionales. El tema de hoy apunta a que podamos hacer una autovaloración que nos ayude a ver si actuamos como hijos o como huérfanos, porque lo que creemos es lo que manifestamos.

Soy hijo, estoy protegido

Todos tenemos un sentido natural de autopreservación, es algo reflejo e innato pero cuando la seguridad se nos vuelve un tema de estrés estamos, muy probablemente, ante un síntoma de orfandad.

El hijo sabe descansar

El hijo sabe descansar, mientras que el huérfano cree que debe hacer todo por sí mismo. Esto no quiere decir que el hijo es perezoso e inactivo sino que todo lo que hace lo hace descansando en el Padre. David es un ejemplo de persona a quien se le había revelado su condición, se sabía amado, se sabía cuidado y sus salmos están llenos de expresiones que respaldan esto.

“En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación. El solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho.” Salmo 62:1-2

“Sólo Dios es mi descanso..”  Salmo 62.1 BLPH

“Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente” Salmo 16:9

Dios instituyó un día de reposo en el antiguo pacto y en el nuevo pacto ya no es un día, es una vida de reposo, esto lo vemos en Hebreos 4

 “porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas.” He.4:10

Según Génesis, el séptimo día Dios descansó pero Jesus dijo que “mi Padre aún trabaja” (Juan 5:17). Trabajo esforzado no es incompatible con reposo, porque aunque el cuerpo se canse es posible acallar el alma, vivir sin ansiedades. Esto lo había entendido David cuando declara que EN Dios su alma estaba tranquila. Sin dudas sus actividades como rey serían muchas pero aún así podía reposar.

El ejemplo máximo es Jesús, su ministerio terrenal fue muy breve ¡solo tres años! Pero aún así se podía apartar cuarenta días para orar o tomar tiempo para ir a algún lugar desierto y buscar al Padre. El breve tiempo que tenía para preparar sus discípulos, anunciar el reino, atender a los necesitados, confrontar la religiosidad y muchas otras cosas no lo hizo caer en ansiedad sino que , por el contrario, iba al Padre, se llenaba de su fuerza y paz y desde allí ministraba. Sin dudas su estrategia fue efectiva, ya que hoy seguimos cosechando lo que sembró en la tierra.

En el pasaje del Evangelio según Mateo, capítulo 11, versículos 25 al 28 vemos que una de las cosas escondidas a los sabios y entendidos de este mundo es el descanso, cosa que a los “niños” no les es difícil de entender. Un niño normal, que no ha sufrido ningún trauma, no tiene ansiedad por su seguridad, no teme que le roben o que lo ataquen y cuando percibe un peligro corre a sus padres.

El que no reposa es porque está afanado.

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” Fil. 4:6

El afán viene cuando no sabemos quiénes somos y, por ende, qué tenemos y qué podemos. Cuando nos sabemos hijos entendemos y vivimos en el reposo de que TODO lo que necesite está en Él.

Para pensar

  • ¿Te has sentido estresado por hacer demasiadas cosas donde crees que eres imprescindible?
  • ¿Tomas tiempo para descansar EN Dios? (Orar, adorar, leer la Palabra, etc)
  • ¿Haces cosas para agradar a Dios o has entendido que Él te ama incondicionalmente?
  • ¿Hay situaciones que te quiten el sueño?

El hijo se sabe cuidado

Al contrario de lo que hace el hijo el huérfano cree que tiene que cuidarse y cuidar de lo suyo y los suyos por sus medios y en sus fuerzas.

En el relato de 1 Samuel 13 tenemos un claro ejemplo de un huérfano funcional. Saúl había sido elegido y ungido rey, pero ahora estaba en problemas, los filisteos los acosaban y Samuel no llegaba para ofrecer el sacrificio, como el pueblo iba desertando, en su ansiedad (léase temor) decidió hacer algo para lo que no estaba habilitado, ofreció sacrificio  y terminó perdiendo el trono por esa causa. Lo que quiso “cuidar” en sus fuerzas se le escurrió entre los dedos. En el polo opuesto tenemos a David, en el libro de 2 Samuel capítulo 16 vemos lo vemos recibiendo maldiciones de parte de un descendiente de Saúl, sus hombres se indignan y quieren quitarle la vida, pero David no lo permite. El rey tendría excusas para descargar su ira sobre este hombre, venía huyendo de su propio hijo que estaba tratando de robarle el trono, no tenía certeza del futuro, pero había entendido que “todo ayuda a bien”, si Dios lo permitió es por alguna causa, poco después David volvió victorioso y Simei se postró a sus pies implorando misericordia. David no se quiso defender, dejó su defensa en manos del Padre, de la misma manera lo hizo Cristo, no abrió su boca para defenderse, así fue a la cruz, Juan también sabía que no necesitaba autodefensa, que tenía Abogado.

Hoy en día hay muchas excusas para disfrazar la percepción de desprotección. Es común que gente que cree en Dios busque opciones de defensa: portar armas, hacer entrenamiento de defensa personal, llenar sus casas de alarmas. Si se sienten con peligro de perder su trabajo atacan o descalifican al supuesto rival. Sobreprotegen a sus hijos, dañándolos. Los celos son una forma de no sentirse protegidos, son consecuencia de temer perder al ser amado.

“El que habita a la sombra del Altísimo, se acoge a la protección del Todopoderoso“. Salmo 91.1 PDT

Habitar denota permanencia. Cuando vivimos en un lugar conocemos el movimiento del mismo, lo que hay allí nos es familiar, nos movemos con comodidad. No ocurre lo mismo cuando “visitamos” , tenemos alguna idea pero no la experiencia de quien es local. El que habita bajo la sombra se sabe protegido, la protección es natural en su panorama, no duda que esté.

Para pensar

  • ¿Confío plenamente en el cuidado del Padre sobre mis personas amadas o mis bienes ?
  • ¿Me genera ansiedad cuando mi esposa/o o hijos están fuera de mi área de control?
  • ¿Tengo actitudes que me muestran que estoy “protegiendo” mi ministerio o trabajo?
  • ¿Tengo celos de alguna persona que está “brillando” en la misma área de mi competencia? ¿Temo que me desplace?

Familia de fe

En la familia de la fe, los hijos reconocen mutuamente las gracias dadas por el Espíritu, se alientan unos a otros a crecer integralmente, se alegran por la promoción de los hermanos, el avance de uno es festejado por todos como un avance del cuerpo. Nadie está preocupado por conservar un lugar porque saben que el Padre, en su sabiduría, ordena la casa. Los miembros de una comunidad de hijos descansan en Dios sus problemas, solo recurren a los líderes espirituales por algún consejo pero su primer opción es ir al Padre porque confían que tienen acceso libre al trono. Oran unos por otros y viven reposadamente. Las familias viven en armonía, resuelven cualquier posible conflicto en amor, guiados por el Espíritu. Los hijos de Dios que habitan familias de fe son ejemplos a seguir.

 *Nombre ficticio

9 Comentarios

  1. Kate El 27 abril, 2017 - 20:40

    Hola,quiero contarles un poco mi situación .Yo desde que nací fui a una iglesia me formaron con conocimiento de la biblia y me obligaban a participar hasta los 12 años, luego dejé de asistir, era un poco rebelde ya que mi papá se enfermó y su tratamiento se lo hacían en otra cuidad me dejaron viendo con mis hermanas casadas ,nunca he sentido esa identidad de familia ni hogar , tenia que encajar en las familias de mis hermanos porque todos son casados y nunca sentí esa protección o cuidado de padre o de madre en cuanto a mis necesidades de ropa o cosas tenia que esperar que me den porque no podía pedirles a mis hnos ya que ellos no tenían la obligación de darme .Crecí con ese vacío y lo único que anhelaba era tener mi propia familia ahora ya la tengo ,tengo una hija y mi esposo aún no conoce a Dios ,quizás yo tampoco lo conozco realmente .Quisiera saber como es que puedo obtener una identidad de hija y sentirme aceptada Quisiera enseñarle eso a mi hija para que no sufra lo que yo sufrí.

    • TOMATULUGAR El 28 abril, 2017 - 14:43

      Estimada Kate, nos ponemos en contacto a tu mail a la brevedad posible. A tu disposición
      TTL

  2. Lucas El 27 abril, 2017 - 22:00

    Gracias me edificó mucho!!! Dios los siga usando!!!

  3. Carina El 29 abril, 2017 - 23:35

    Edifica mi vida Dios les siga usando!.

  4. Alex Alvarado El 2 mayo, 2017 - 1:50

    De verdad es increíble lo mucho que me bendicen estos blogs. ¡Por favor nunca dejen de subir estos blogs y series! Edifican mucho mi vida y la vida de los que me rodean; es una bendición siempre aprender cada día, ¡Bendiciones y saludos hermanos!

  5. Jonathan El 10 mayo, 2017 - 23:35

    De mucha bendición, el blog de hoy!

    Que Dios siga depositando en ustedes para que el cuerpo de Cristo permanezca unido!

  6. Martha El 7 junio, 2017 - 17:09

    Hola, ha sido de bendición para mi leer este Blogg tengo un hijo de 16 años que por falta de mi entendimiento emigre a otro país desde que el tenia 5 años y logramos estar juntos otra vez y hoy tenemos una relación muy mala, no hemos podido encajar he tratado y no he podido hacer nada, todo este tiempo estuvo con mis papás y hoy quisiera saber que hacer.

  7. Denisse El 15 junio, 2017 - 2:12

    Es normaol que sienta que no encajo con mis hermanas mayores o con ciertos miembrosde la iglesia.. hay momentos en los que siento que no encajo y no estoy en el lugar correcto.

  8. Cristina El 28 junio, 2017 - 2:51

    Hola, creo que estoy entrando en el proceso donde de verdad me pueda sentir hija de Dios, a pesar de que he sido cristiana desde pequeña, la verdad no he sentido esta convicción de identidad, pero es para mi de gran bendición el hecho de poder leer este blog y que puedan edificar mi vida. Saludos y bendiciones!!

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