CONSTRUYAMOS BUNQUERS 5

A lo largo de la historia se han practicado diferentes métodos de evangelización, algunos no muy de acuerdo con el espíritu de la Palabra como la colonización de América o las cruzadas y otros más cercanos a la intención del corazón de Dios como campañas, distribución de literatura, traducciones bíblicas, etc. Pero nada supera a la fuerza evangelizadora de la iglesia de los primeros años. En esta entrega haremos un resumen de las cuatro publicaciones anteriores y su relación con la potencia para llevar las buenas nuevas que poseían.

Leemos que

” Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Hech.2:46-47

Recapitulemos

“Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” Hechos 2.42

Estuvimos viendo que hoy podemos hacer lo mismo que hacían nuestros primeros hermanos, vimos cómo esas prácticas fortalecen nuestras familias y las ubican en un lugar de protección. Pero a la vez todo eso nos pone en evidencia como cristianos, nos exhibe, nada pone  tan bien de manifiesto lo falso como aquello que es verdadero.

Una casa que persevera en la doctrina

La gente está cansada de discursos, de fórmulas verbales para el bienestar pero que no pueden ver en aquellos que las proclaman. Los medios masivos de difusión, la exhibición pública en las redes sociales, etc, hace que seamos, en general, descreídos de los demás.Queremos ver sus frutos para confiar.

“Así que, por sus frutos los conoceréis.” Mt.7:20 
“…yo te mostraré mi fe por mis obras.” Santiago 2:18 
Cuando una casa tiene coherencia entre lo que cree y lo que vive eso será manifiesto, las obras serán acordes, los frutos evidentes. Eso le hace ganar respeto, ser creíble y, por ende, confiable. Ya no son personas que declaman la Palabra sino que la muestran con su vida.

 “siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.” 2 Corintios 3:3

Cuando la Palabra de Dios se hace carne, ya no llevamos el mensaje sino que lo somos y contra eso no hay argumentación posible.

En una sociedad hipócrita una familia creíble es una perla valiosa.

Una casa que tiene comunión

Alguien dijo que los dones del Espíritu se pueden imitar, tal como lo hicieron los magos de faraón, pero los frutos es imposible, no se pueden emular sin el Espíritu en nuestras vidas. La sociedad tiene hambre y sed de encontrar vínculos verdaderos ya que hoy, ante los ojos del mundo, todos son fáciles de romper: hijos y padres alejados, divorcios, amistades superficiales y efímeras, todo es lábil. Pero hay una necesidad interna del hombre de habitar en comunión, de sentir pertenencia, de tener una red de contención afectiva.

La comunión no es necesario verbalizarla, hay parejas que evidencian su comunión en su trato, en la comunicación sin palabras, pueden tener opiniones diferentes en algunas cosas pero el mismo respeto uno por el otro y la misma base en las cosas fundamentales. Hay hijos que no guardan secretos a sus padres, esposos que no tienen una clave de acceso al teléfono que sea desconocida para su esposa, ninguno tiene una agenda diaria que necesite ocultar, son genuinos, honestos y fieles unos a otros. Esto es exactamente lo opuesto a lo que vemos día a día. Cuando llegamos a un hogar así respiramos paz. La gente quiere estar allí.

Un hogar donde hay comunión es un oasis en medio del desierto

Una casa que parte el pan

Todo lo que nos rodea nos “vende” un modelo egoísta, hedonista e individualista. Al ver una casa que es generosa, que da y se da, más allá de lo que posea, que tiene un plato extra en la mesa para el hambriento, que tiene palabras para el desanimado, que adopta al solitario y le hace parte de la familia, que está siempre en actitud de servicio, los que la rodean la reconocen, la valoran. Esa casa es de inspiración para muchos, su fe y amor contagian. No se necesita un cartel en la puerta que diga que son cristianos, su obrar los delata.

Te compartimos el siguiente link a fin de inspirarte.

https://youtu.be/uAEH1VF-R3g

Una casa que ora

A medida que pasamos tiempo con Dios somos transformados a su imagen.

” Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen.” 2 Corintios 3:18

Al orar, pasar tiempo en Su Presencia, su naturaleza se nos impregna. Es imposible hablar con Él de un asunto y no salir emanando su amor en ese tema. Cuando oramos por nuestros vecinos, amigos, compañeros, ciudad, etc, los comenzamos a ver con el amor del Padre y ese amor se refleja, surge un genuino interés.

Una casa que ora emana el amor del Padre hacia afuera.

Estima popular y evangelismo

“Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía crecer la comunidad con el número de los que él iba llamando a la salvación.”  Hechos 2:47 DHH

No es el fin de esta publicación que ceses de proclamar la salvación, sino que te sea más fácil. Cuando demostramos a Cristo en el hogar y Él se hace manifiesto, siempre habrá gente interesada en tener lo que tenemos. En el relato de Hechos, capítulo 8, Simón vio algo que él mismo quería, vio poder y quiso comprarlo. Tal vez los discípulos no estaban pendientes del poder que ministraban, pero uno que deseaba eso lo percibió al momento. Hay gente a alrededor de ti que tiene hambre y sed de paz, amor, comunicación verdadera, vínculos firmes, generosidad, propósito, armonía. Cuando lo vean en tu casa lo querrán, te preguntarán cómo obtenerlo. Ese es el momento en que puedes, con autoridad, decir cuál es la Fuente.

Es nuestro deseo y oración que podamos a ver familias fuertes, que sean una luz en las tinieblas, un oasis en medio del desierto y una voz que venga del trono en medio de una sociedad que tiene necesidad de escuchar lo que el cielo está diciendo.

Sugerencia

Habla con tu familia, repasa los puntos que presentamos, vean dónde es necesario reforzar. Oren pidiendo ayuda y dirección. Él está presto a oír y responder.

Como el cuerpo se enriquece al compartir, nos gustaría que nos cuentes tu experiencia, seguramente alguien será inspirado o desafiado con ello. ¿contamos contigo?

1 Comentario

  1. Ana paula El 20 abril, 2017 - 18:08

    Buenas tardes hermanos de TOMATULUGAR, es muy emocionante leer cada linea que han compartido y que todos tengamos el mismo sentir! Su amor nos une… nosotros somos la familia Echenique, de Rio Cuarto,Cba, nos congregamos en la iglesia Centro Cristiano Familiar, y tuvimos gracias a Dios la linda experiencia de ir a verlos a cba en un congreso, junto a la familia De Yong, Navarros y algunos hermanos más de nuestra congregacion, queremos honrrarlos diciendoles que son unos preciosos canales del Señor, y los bendecimos en el precioso nombre de Jesús a ustedee juntona sus bellas familias, ojala algún dia el Señor nos vuelva a cruzar para seguir juntos edificandonos y seguir haciendo correr el evangelio de SALVACIÓN que nos rescato a cada ujo de nosotros y que a tantos les seria de bendicion, abrazos y bendiciones del cielo!!!…..

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