CONSTRUYAMOS BUNQUERS 2

Hay edificaciones antiguas que nos asombran por seguir en pie a pesar de tener siglos y hasta milenios de antigüedad. Parece imposible que el tiempo y la naturaleza no los hayan destruido. En algunos, las piedras están tan firmemente unidas que no se puede introducir ni la más fina navaja entre ellas. Por increíble que 

parezca las pirámides, por dar un ejemplo, no tienen ningún elemento externo que los ligue sino que es el mismo peso de cada piedra y la ubicación perfecta de cada una de ellas lo que sostiene el edificio.

Iniciamos esta serie hablando de construir bunquers donde resguardar la familia, en realidad la misma familia es un refugio y cada uno de sus integrantes es una piedra en esa construcción. Que el edificio llamado “familia” se sostenga depende de la unión y el sostén de las piedras entre sí.

En esta entrega estaremos hablando de:

“Perseveraban en la comunión”

La iglesia de los primeros siglos había entendido y practicaba la comunión, tenían todas las cosas en común, no había leyes externas que los obligaran a compartir, era la fuerza del amor desde dentro presionando para erradicar la idea de “propiedad privada”

 “Todos los creyentes estaban unidos de corazón y en espíritu. Consideraban que sus posesiones no eran propias, así que compartían todo lo que tenían.” Hch 4:32 NTV

Comunión significa básicamente eso: tener cosas en común. Es por eso que la comunión requiere renuncia, ya no es mío sino nuestro. 

Disposición a la renuncia

El discurso egoísta permea nuestras vidas y nuestras costumbres: mi tiempo, mis metas, mis necesidades, mi espacio, etc. Cada vez con más frecuencia escuchamos gente que declara que es “justo” tener su espacio y esto, muchas veces significa excluir a los seres queridos.

Si miramos el ejemplo de la victoriosa iglesia de los primeros siglos, nada era propio. Nadie esgrimía sus derechos sino que prestaba atención a sus deberes y, con amor, se entregaba a los demás.

En estas líneas no te vamos a enfatizar cosas que ya sabes: aparta tiempo de calidad para tu familia, apaga el celular, dialoga con ellos, demuestra tu afecto. Pero sí queremos que te preguntes:

  • ¿Hay cosas que considero de mi propiedad absoluta?
  • ¿Puedo compartir aquello que considero propio
  • ¿Estoy dispuesto/a a renunciar a mi tiempo o gustos en favor de mi familia?
  • ¿He recibido reproches a causa de eso que considero mío?

Necesitamos encontrar formas prácticas de enseñar estos principios en la familia. Hay padres que se desviven por comprar cosas a su hijos porque ellos “deben” tener cada cual lo suyo: su tableta, su computador, su cuarto, su televisor, su carro. Pero en realidad cuando compartimos aprendemos mucho, las reglas de la convivencia se afianzan, la generosidad aumenta, el sentido de unidad se incrementa. No hay que darles cosas materiales con el fin de evitar peleas, porque no son las cosas sino el sentido de “propiedad privada” lo que los hace pelear, entonces se hace necesario cambiar los paradigmas familiares más que adquirir nuevos bienes. Y eso comienza por los adultos, no podemos pretender que ellos hagan lo que los mayores no enseñamos de manera práctica.

Ser ofrenda

La palabra griega que se traduce como comunión es koinonia, también se puede traducir como ofrenda, por ejemplo en este sentido se usa en:

“Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén”. Ro.15:26 RVR1960

Tener comunión requiere considerarnos una ofrenda para quienes nos rodean

“Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Éste es el verdadero culto que deben ofrecer.” Ro.12:1 DHH

Suena muy espiritual decir que somos ofrenda para Dios, pero ¿cómo se traduce eso en la vida cotidiana?

Y el Rey dirá: “Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de estos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a mí!”.Mt.25:40

Ser ofrenda para el Padre es serlo para sus hijos. Cuando somos ofrenda para nuestra familia les damos ejemplo de cómo serlo, les marcamos el camino.

Comunión implica llevar la carga junto al otro, compartir las cargas. Esto no puede quedar en el discurso sino que tiene que ser llevado a la práctica. Entonces es válido hacernos algunas preguntas en primera persona:

  • ¿Ayudo a llevar las cargas a……………………?(en la línea de puntos pon el nombre de cada miembro de tu familia directa, identifica sus cargas y piensa situaciones concretas en las que le podrías ayudar)
  • ¿Alguien me ha reclamado últimamente por no ser servicial en algo? ¿Qué puedo hacer al respecto?
  • ¿Sirvo a mi familia con la visión de que en ellos estoy sirviendo a Dios? ¿O lo hago por obligación y como una carga?

Acompañado siempre es mejor

“Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas. Del mismo modo, si dos personas se recuestan juntas, pueden brindarse calor mutuamente; pero ¿cómo hace uno solo para entrar en calor? “Ecl. 4:9-11 NTV

Hemos sido creados para habitar en compañía, nuestro rendimiento se multiplica trabajando juntos. La ciencia ha comprobado que quienes se sienten amados, quienes tienen soporte afectivo a través de las relaciones se desarrollan mejor en todas las etapas de su vida. Pero la sociedad postmoderna le da un valor mentiroso a la “independencia”. La mejor estrategia de los predadores naturales es aislar su posible víctima. Lo mismo hacen las tinieblas con los hijos de Dios, esa es su estrategia. 

Si te pones a pensar ¿Qué niño pequeño no se ofrece para cocinar con su mamá o limpiar el jardín son su papá? Ellos sienten que el trabajo compartido los une, aprenden imitando. Seamos como niños, recuperemos el entendimiento de que trabajar juntos nos acerca. El simple hecho de que mientras uno lava la loza el otro la seca y en ese tiempo dialogan hace que esos minutos no sean carga para nadie, fortalecen el compañerismo y se convierte en un espacio de comunión.

 Algunas preguntas de reflexión:

  • ¿Me resulta fácil trabajar en equipo? ¿Por qué?
  • ¿Qué cosas puedo hacer con……………..que favorezca la comunión? (pon en la línea de puntos el nombre de las diferentes personas de tu círculo íntimo)
  • ¿Tengo ideas individualistas que tendría que desarraigar? ¿Cuáles son? ¿Qué dice la palabra acerca de eso?

El paisaje de la vida es más lindo cuando lo miramos acompañados

En el Reino nadie está solo

Tal vez no tengas a tu familia biológica cerca, eso no es excusa para sentirte solo. Sólo se siente solo quien no conoce la verdad de que hemos sido bautizados en un cuerpo. Esa verdad debe ser más fuerte que cualquier mentira infernal. Está escrito que hay amigos más cercanos que un hermano, Jesús llamó de amigos a sus discípulos, proverbios nos dice que un amigo es un hermano que nace en tiempos de necesidad.

Si te preguntas cómo se hace para hacer amigos lee el siguiente texto:

“La semilla de las buenas acciones se transforma en un árbol de vida; una persona sabia gana amigos.” Prov.11:30

Recuerda que darnos es tener comunión, sirve a otros, preocúpate por sus vidas genuinamente e irás cosechando amigos.

Para reflexionar si te sientes solo:

  • ¿Qué dice la Biblia en cuanto a mi situación?
  • ¿Qué puedo hacer concretamente para acercarme a otras personas?

Te sugerimos en cada uno de los puntos y cuando ha habido preguntas de reflexión que contestes con sinceridad y hagas planes específicos. Por ejemplo: me voy a acercar a mi hijo Benjamin, para ello lo invitaré a ir de pesca, iremos solos, el día domingo. O sea, pon día y hora si es preciso, haz un plan bien claro, para que lo puedas llevar a cabo. 

Piedras vivas

Siguiendo con el ejemplo de los viejos edificios, la duración y la trascendencia de la familia depende de la fortaleza de cada piedra y la capacidad de ser de apoyo para las otras. Las familias fundamentadas en Cristo y edificadas en amor serán monumentos de la presencia de Dios.

 Como el cuerpo se enriquece al compartir, nos gustaría que nos cuentes tu experiencia, seguramente alguien será inspirado o desafiado con ello. ¿contamos contigo?

En este link encontrarás  material para hacer juegos con tus niños y fomentar la comunión.

http://delostales.blogspot.com.ar

11 Comentarios

  1. Daniel Arango El 22 Marzo, 2017 - 18:24

    Muy bueno…!

  2. Micaela El 23 Marzo, 2017 - 14:20

    Amén! Cada palabra es de edificación a nuestras vidas como familia, como iglesia del Señor!!

  3. Bryan Arrieche El 24 Marzo, 2017 - 1:36

    Buenisimo.! Gracias por disponer sus vidas a oir lo que dicta el corazon del PADRE, para ser de bendicion a esta generacion.! Saludos de VENEZUELA.!

  4. alejandra El 24 Marzo, 2017 - 11:48

    Gracias por estas enseñanzas tan practicas y sencilla que nos hacen crecer y tener familias sanas!!!!!!

  5. Martha Laborde El 25 Marzo, 2017 - 10:58

    Que bendición, Gracias Dios.

    Es posible que incluyan concejos para padres con hijos adultos, y adolescentes?

    • TOMATULUGAR El 25 Marzo, 2017 - 15:52

      Tendremos en cuenta tu sugerencia, Martha. Muchas gracias! Estamos para servir.
      TTL

  6. Edward Córdoba El 29 Marzo, 2017 - 1:14

    Excelentes enseñanzas prácticas, le doy gracias a Dios por sus vidas, sigan creciendo en estatura, en gracia, en humildad y en intimidad y pasión.

  7. Elizabeth El 5 Abril, 2017 - 20:38

    Buenísimo, muchas bendiciones

  8. Natalia cimenter El 5 Abril, 2017 - 22:21

    Recuerdo que cuando comencé a dar aún lo que no tenía podía ver cómo eran desatadas las Bendiciones que ya tenía pero que las limitaba al tomar como “propio” lo que nuestro padre me daba; nunca voy q olvidar el cambio impresionante que hubo en mi vida.. hoy gracias a la sabiduría adquirida puedo dar sin siquiera pensarlo y es maravilloso los animo a que puedan experimentarlo.. hermosa enseñanza… Bendiciones hermanos!

  9. Santiago Addolorato El 13 Julio, 2017 - 4:25

    Realmente hermoso, me gustaría contar mi experiencia, siempre tuve cuarto propio, pero mi familia centro nuestra crianza en estar juntos, el aunque estemos estudiando o cada uno en su tema, compartir el mismo espacio, nunca pensamos en tener un televisor cada uno, si no uno para la familia, en el living donde todos compartimos, llegamos al hecho de que preferimos estar juntos aunque alguno este durmiendo la siesta, claro siempre con limites sanos, pero esto me dio una seguridad de sentirme amado, al punto que lo reflejo sin darme cuenta en mi imagen de quien es Dios, y como el me ama.

    • TOMATULUGAR El 13 Julio, 2017 - 12:29

      Hermoso testimonio, Santiago! Gracias por compartirlo
      TTL

Deja un comentario

Su dirección de email no será publicada. Los campos marcados son obligatorios.